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Las personas que padecen de TAE experimentan alivio de sus síntomas, y su estado de ánimo y nivel de energía se normalizan cuando la primavera regresa y los días son más largos. Este trastorno puede afectar a adultos, adolescentes y niños, y lo sufre seis por ciento de la población mundial.
Depresión navideña
En México, los casos son aislados, porque no existe tanta variación en la exposición al Sol; al día se tienen entre nueve y 12 horas de iluminación, contra las cuatro de Europa. En el país se presenta la depresión navideña e involucra factores psico-sociales, aclaró.
En la época decembrina, que gira en torno a las fiestas por la Navidad y el Año Nuevo, aumenta la aparición de trastornos depresivos por factores familiares, anímicos y emocionales; éstos se vuelven más fuertes y toman mayor importancia, expuso.
Tienen mayor incidencia en los centros de reclusión, porque los festejos se relacionan con la familia, la compañía, y con las pérdidas que han ocurrido.
La depresión puede llevar al suicidio
Diversos estudios han demostrado que en la temporada navideña los casos de “bajones” anímicos y suicidios aumentan hasta 40 por ciento.
Cuando se incrementa el estado depresivo y los síntomas se profundizan, puede aumentar la probabilidad de que aparezcan conductas suicidas; si una persona se siente deprimida o triste, es más probable que tenga pensamientos de muerte, alertó.
En estos casos, que se han identificado en ciertas poblaciones y sitios como las prisiones, se deben tomar medidas preventivas como favorecer el contacto familiar y promover actividades de convivencia, recomendó.
A la menor señal de aumento depresivo, se debe trabajar con los factores psico-sociales que puedan intervenir. “Si sé que me puedo deprimir porque voy o no a ver a mi familia, y es una época de convivencia, debo sustituir o cambiar fechas para que esos contactos significativos puedan darse”.
Otro factor que puede incidir es el socio-económico. En la temporada decembrina la promoción del consumo es alta, y cuando no es posible atenderlo, existe el riesgo de depresión. “La exposición a tanta publicidad nos hace sentir frustrados por no poder satisfacer esos deseos”, explicó.
La alerta debe prenderse si se observan trastornos alimenticios, sueño, pérdida del placer al ejercer otras actividades, aislamiento, tristeza, melancolía y pensamientos pesimistas, entre otros.
“Aunque todos estamos propensos, se presenta mayor incidencia entre las mujeres; ellas son más susceptibles por los altibajos hormonales. Estudios internacionales demuestran que en el sexo femenino se duplica la proporción”, concluyó.Te podría interesar...








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