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Dentro del ciclo de cine-debate Las Revoluciones de México a través del cine, se presenta en esta ocasión la película del director Julio Bracho filmada en 1941.
La política de Unidad Nacional impulsada por el presidente Manuel Ávila Camacho, entre 1940 y 1946, buscó la reconciliación entre los grupos enfren-tados por las políticas sociales radicales del Cardenismo. La vieja aristocracia porfiriana se vio de repente, si no exaltada, cuando menos añorada por el cine mexicano que se dedicó a crear la ilusión de una perdida Belle Epoque.
El mismo dictador fue representado como un anciano paternal y bondadoso, sensible a los problemas románticos de los bohemios de las buenas familias. Este universo está habitado por bellas muchachas de vestidos afrancesados y afición por la zarzuela y por vejetes coscolinos de bombín y falsa alcurnia. No hay crítica a la dictadura, ni mención a la represión, sólo hay bailes, tertulias y recepciones —algunas en Palacio Nacional.
La película de Bracho des toma distancia de la exaltación y se concentra en la sátira del moralismo de la época. Resalta Joaquín Pardave en su papel de presidente de la Liga de Defensores de las Buenas Costumbres
La cita es en el segundo patio del IIHUABJO, ubicado en Independencia 901 frente al teatro Macedonio Alcalá, en el Centro Histórico.Te podría interesar...








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