Hay poca esperanza en Copala. Ya fracasaron las dos caravanas internacionales que intentaron, en los últimos dos meses, llevar víveres y medicinas. A la primera, la emboscó el Ubisort matando a dos de sus activistas. Nadie se atreve a entrar. Tampoco nosotros. A Marcelino, uno de los 25.000 triquis que han huido de la violencia, le encuentro a varios kilómetros de su pueblo junto a sus hijas y su nieto de cinco meses de edad, que duerme en una cuna de cartón. A lo lejos, repican las campanas alistándose, como si fuera una broma, para el bicentenario de independencia.
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JORK Mar. 13 de jul., 2010.los triquis no somos indios, somos indigenas, que hablamos un dialecto,indios los ignorantes que no saben el significado de la palabra que utilizan para mencionar a un grupo indigena del pais. |