Hoy, representantes de pueblos chinantecos, mazatecos, chatinos, nahuas, chocholtecos y demás comunidades indígenas salieron con la esperanza de un mejor futuro para sus hijos, para recordarles a la sociedad que existen, a pesar que las instituciones y organizaciones los utilizan solamente como estandarte de un estado multicultural, pero que olvida que son sujetos con derechos y obligaciones.
Detrás del colorido de los huipiles avanzaba también Heriberto Pazos, líder moral del MULT, pensativo, sonriente, quizá complacido por la multitud que logra mover desde esa silla de ruedas en la que se encuentra, habla de construir un diálogo para buscar la paz entre los triquis, habla de un consenso entre los pueblos pero tampoco sabe como llegar a esa vía.
Mujeres, hombres, niños, ancianos y jóvenes en su mayoría campesinos, recorrieron la avenida Oaxaca, la calzada Madero, la avenida Independencia y se plantaron en la Alameda de León para dar un discurso lleno de denuncias, de reclamos pero como siempre sin ninguna propuesta que lleve a esa reconciliación que los pueblos ansían, líderes haciéndose escuchar pero sin oír la verdadera voz de del pueblo.
Ocasionando cortes a la circulación en la carretera federal 190, en el monumento a la madre, en la avenida Niños Héroes, provocando la molestia y el hastío de la gente, rompiendo la cotidianidad de todos, obligando a tiendas departamentales a cerrar sus puertas para evitar desmanes por el paso del contingente masivo y con la indiferencia de la gente, así se conmemoró un Día de la Raza más.Te podría interesar...








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