El tercer premio fue un empate entre Jaccos Film del director holandés Daan Bakker, y Luchadoras, una coproducción México-España del director Benet Román. Ambos trabajos recibieron 10 mil pesos. Asimismo, de última hora, se otorgó una mención honorífica al corto Little Brid, de Lesbuv Dobrucki.
El Concurso de Cortometraje Alza la voz Contra la Violencia Doméstica, es impulsado por Avon México y el Festival Internacional de Cine Guanajuato, Expresión en Corto, en un esfuerzo por crear conciencia sobre el problema de la violencia doméstica.
Sara Hoch informó que en la cuarta edición de este concurso se contó con la participación de 43 países, con 213 trabajos en competencia, de los cuales 139 fueron hombres y 74 mujeres, por lo cual reconoció la labor masculina en la denuncia contra la violencia doméstica.
Por segundo año consecutivo se lanzó la convocatoria del concurso en el Festival Internacional de Cine de Cannes, lo que contribuyó de manera importante en su divulgación internacional y mayor número de participantes.
Los cuatro cortometrajes premiados fueron exhibidos la noche de ayer en la sala de cine del Museo Franz Mayer, ante un público numeroso que debió ver de pie la exhibición.
Los filmes mostraron las diversas formas en que surge la violencia doméstica y los daños psicológicos que causan, sobre todo en los niños.
Sinna Mann (Angry Man) es una fábula animada en la que el niño Boj se siente culpable y angustiado a causa del enfado permanente de su padre, quien sin control agrede a su madre.
El orden de las cosas se plantea la agresividad en contra de la mujer, bajo el consenso de la familia. Y se muestra que la agresión se mantiene mientras la víctima lo permite.
Jaccos Film es en apariencia una desenfada comedia en la que el niño de la familia evade las agresiones entre sus padres haciendo un mundo fantasioso para poder sobrevivir.
En tanto que en Luchadoras, cortometraje documental, decenas de mujeres mexicanas de diversos estratos sociales exponen las agresiones que reciben por parte de sus parejas, los maltratos y discriminación en sus centros de trabajo, así como la desigualdad que prevalece en la convivencia cotidiana con los hombres.
Por su parte, José Antonio Armas, director de Comunicación y Relaciones Públicas de Avon, declaró que nadie puede evitar lo que no reconoce y que por esta razón “nuestras estrategias de prevención” contra la violencia familiar van dirigidas a los jóvenes, “quienes son el motor de cambio de la conducta de la sociedad”.
Los cortometrajes, señaló Armas, evidencian una realidad que nos afecta a todos y urge cambiarla y qué mejor canal para presentarlo y evidenciarlo que el cine.
La violencia, dijo, es una conducta aprendida que como tal puede y debe desaprenderse. Seamos protagonistas de los cambios que queremos ver en nuestro mundo y hagamos visible lo invisible y una manera de hacerlo es precisamente alzando la voz.
En este concurso, la selección de los trabajos estuvo a cargo de Avon y el Festival Internacional de Cine Guanajuato, Expresión en Corto, así como representantes de la Asociación de Mujeres en el Cine y la Televisión México, el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) y el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi).Te podría interesar...








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