Obras que juegan una especie de metáfora, considera el crítico, Fernando Gálvez de Aguinaga sobre esta producción reciente de Yaspik, donde revierte a la naturaleza la intervención humana en un palpable acto cultural.
El artista, cuya obra refleja su investigación en la teoría del arte y la hermenéutica, dice que continúa trabajando con la piedra porque “no he terminado de discernir cuál es el principio y el fin, que tampoco me preocupa, sino el devenir del material”. Reconoce su fascinación por el arte neolítico prehispánico “me fascina y lo tomo, lo digiero y trato de expresarme de otra manera, a través de mi punto de vista”; respecto a su trabajo en madera, dijo que este material tiene un trabajo y una forma de ser.
Celebró que en Oaxaca exista un espacio escultórico como La Telaraña: “Es algo fregonsisimo que exista este lugar, es de lo más cómodo, da gusto” y adelantó que está abierto a emprender un proyecto y exponer en Oaxaca, considerando su última intervención al Centro Histórico de la capital del país.
Al hablar de la formación escultórica en México apuntó: “Yo me hice trabajando, no podría dar alguna recomendación, el hecho del deseo de producción, de querer hacer es lo que me motivo, cuando tienes ganas lo haces. Las escuelas son un buen punto de encuentro, pero la formación uno se la va generando, lo considero como una investigación personal”.
Sobre sus proyectos dijo que tiene la intención de intervenir algunos espacios públicos como jardines, parques, lagos, “pero en mí está proponer, pero si no hay respuesta se queda empapelado, que tampoco es un problema, pues no yo quiero impulsarlos a fuerza”.
Esta muestra, la tercera que se exhibe en este año, permanecerá a la vista del público en la calle Venustiano Carranza 215 en la colonia Miguel Alemán, único espacio en su tipo en Oaxaca.Te podría interesar...








Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí