“Ya pasaron los tiempos en que los especialistas tenían que viajar a diversos países para tener acceso a textos que estaban inaccesibles en sus territorios, hoy las bibliotecas digitales permiten consultar toda clase de información, mostrando que la digitalización ofrece numerosas oportunidades en el presente y el futuro”.
Malgorzata Lisowska, investigadora polaca radicada en Colombia, donde forma parte del cuerpo docente de la Universidad del Rosario, reflexionó en torno a los repositorios institucionales de acceso abierto en América Latina y su rol en la visibilidad de la producción académica y científica.
“Todos hablamos de la relación que tiene la biblioteca digital entre los autores, los usuarios y los editores, pero en los años recientes nos hemos percatado de que estos espacios virtuales comienzan a incidir también de forma directa en el avance de las investigaciones que realizan las naciones en diversos campos”.
Aseguró que el acceso abierto a acervos de repositorios institucionales se realiza por iniciativa de autores e investigadores, incluyendo dos vías principales: la vía verde (repositorios) y la vía dorada, conformada por revistas especializadas de acceso abierto.
“Este sistema no tiene ningún problema con los derechos de autor, pues son los propios participantes en una investigación los que acuerdan abrir sus datos”.
Afirmó que en los diversos continentes existen actualmente 2057 repositorios en los que investigadores acceden a datos esenciales para sus trabajos, manejándose, tan sólo en América Latina, más de 15 millones de documentos en línea.
“El repositorio es básicamente una biblioteca digital cuyos acervos se manejan y custodian a través de una institución, incluyendo la modalidad de auto archivos, donde los autores suben sus investigaciones para el bien común”.
Y agregó: “Los repositorios se construyen bajo estándares internacionales, potencian los recursos humanos y optimizan la infraestructura de universidades, museos, bibliotecas públicas e instituciones con patrimonio, que abren una ventana para una red internacional”.
Finalmente, Lourdes Feria Basurto, investigadora de la Universidad de Colima, dijo que las bibliotecas digitales en la sociedad del conocimiento, representan el eslabón más reciente de una larga cadena de iniciativas, donde se cambiaron los antiguos ficheros de tarjetas al software y las plataformas metodológicas.
“En Colima iniciamos en los años ochenta a digitalizar información en la Universidad de Colima, creando también CD Roms y una plataforma de software que seguía una metodología de trabajo para los bibliotecarios y quienes trabajaban con metadatos. La ONU nos otorgó por esto una mención honorífica”.
Comentó que a partir de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información que se realizó en Ginebra, se detonaron numerosas iniciativas que han creado un escenario muy promisorio para el desarrollo de las bibliotecas digitales.
“México tiene el lugar número 40 entre 70 economías que están utilizando a los medios digitales como sus principales herramientas, por ello debemos disminuir las brechas tecnológicas e incluir a las comunidades más apartadas de las nuevas herramientas que pueden convertirse en su puerta de acceso a numerosos acervos de conocimiento”.Te podría interesar...








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