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Con voz apagada, sin documento alguno que le quitara versatilidad a su ponencia, con claridad y sobriedad el ex rector de la UABJO, Felipe Martínez Soriano, narró su peregrinar e a través de un Comité en Defensa de los Derechos Humanos en los setentas, junto con su esposa, por los estados de Sonora, Sinaloa, San Luis Potosí, Veracruz y por supuesto, Oaxaca, denunciando la desaparición de personas que en esos tiempos de “guerra sucia” se realizaron. Asimismo, se pronunció por la “lucha en favor de los maestros y otras gentes”.
“Tenemos que reiterar nuestra lucha, para decirle al mundo que estamos presentes. Porque-todavía- estamos vivitos y coleando”. Además sentenció que “desde los setentas no ha habido gran cambio, por lo que no se puede hablar de democracia, si hay desaparecidos”.
Por su parte el director de la Facultad de Derecho Bautista Gómez, mencionó que “La universidad tiene un compromiso claro con la sociedad y los Derechos Humanos”, además de añadir que la Suprema Corte de Justicias de la Nación (SCJN) informó que en México se violan los derechos en la libertad de expresión, persecución de personas, etcétera “y donde el jefe del ejecutivo, los jefes policiacos. Todos están ahí”. Y pregunta: “¿porqué no hay responsables?” a lo que se responde (porque) “hay poca atención” .
De igual modo, el abogado Israel Ochoa Lara que se ha distinguio por la defensa de los presos de la región de los Loxichas, en la administración del ex gobernador Diódoro Carrasco Altamirano, señaló que la “desaparición de personas no es una cuestión nueva”, y donde hubo –en el régimen de Carrasco Altamirano-secuestros de comunicadores como Razhie González Rodríguez, de estudiantes y creadores de artes como Mario Guzmán Olivares y Nicéforo Urbieta, respectivamente. Además de un gran número de indígenas que aparecieron meses después en diferentes cárceles del estado.
Al final el litigante dijo que hay varios responsables, entre los que destacan el mismo Diódoro Carrasco, el licenciado Roberto Pedro Martínez, procurador de justicia en dicha administración, que “por cierto, fue mi maestro en esta facultad”, así como de Trinidad Ballesteros.
En fin, ahí quedan los testimonios de tres personajes en un foro que ratifican la violación latente de los Derechos Humanos, aunque gobernantes de cualquier nivel digan lo contrarioTe podría interesar...








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