Adriana RAMOS/IGABE
Oaxaca, México.- El coordinador de Relaciones Comunitarias de la Fundación Harp Helú, Nicolás Johnson, llamó a los pueblos en donde existen retablos, monumentos históricos e infraestructura que requiera de restauración, a contar con proyectos y recursos ya que “de lo contrario caerían en manos de restauradores que solo dañan el patrimonio de las comunidades".
Explicó que la restauración a piezas u objetos que datan de siglos pasados, tienen costos elevados, al grado de que difícilmente serán cubiertos por la población, sin embargo existen medios a través de los cuales pueden conseguir recursos, ya sea a través de la fundación o del Fondo de Apoyo a Comunidades para la Restauración de Monumentos y Bienes Artísticos de Propiedad Federal (FOREMOBA).

Dijo que debido a los altos costos, ocasiones que restauradores no autorizados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) intervengan los monumentos o retablos, quienes cobran mucho más barato pero carecen de la legalidad para hacer el trabajo, además que no cuentan con la capacitación ni equipo o materiales correctos para hacer la restauración.
Comentó ese tipo de restauraciones dañan seriamente a las piezas antiguas y por lo tanto cuando son intervenidos por especialistas autorizados los costos se elevan, ya que en el caos de retablos, tienen que quitar por ejemplo las pinturas en aerosol, corregir el error y volver a pintarlos; sin embargo también hay errores que comenten los propios habitantes y que deben corregir. Nicolás Johnson abundó que durante las festividades, los lugareños acostumbran a colocar flores, pero las ponen tan cerca de los retablos que les llega la humedad y los insectos, estos últimos que dañan la madera, por lo que sugieren que los adornos de ese tipo deben estar por lo menos a un metro de distancia, para evitar el contacto de las flores con la pieza.
Precisó que este año tienen proyectos de restauración en San Miguel Tequixtepec, San Pedro Tida, Santa Catarina Tayata, Santa Cruz Tayata, San Pedro Molinos-en donde existe un molino antiguo-, Santa María Cuquila –en donde continuarán con la restauración, el año pasado concluyeron con uno de los retablos-; en cada comunidad existen desde monumentos o retablos que requieren intervención.
El coordinador de Relaciones Comunitarias de la Fundación Harp Helú puntualizó que cada retablo, baúles o monumentos es distinto y requiere de diversas intervenciones, hay iglesias en donde necesitan de varios años para realizar los trabajos, “por ello agradecemos a las comunidades que confían en nosotros, que nos confían sus retablos para restaurarlos, aunque esa tarea nunca terminará, porque son incalculables todos los que existen en la región Mixteca”.