De la REDACCIÓN
Oaxaca, México.- El presidente Felipe Calderón anunció apoyos a la educación en Oaxaca, luego de la solicutd hecha por el gobernador Gabino Cué Monteagudo epara uno de los rezagos más lancerantes que registra la entidad.
A continuación el discurso de Calderon en la inauguración de la Universidad de La Salle.
Qué mejor manera, además de impulsar el desarrollo estatal que promoviendo la educación, promoviendo la educación en todos sus niveles.
Como ya ha dicho el Secretario Lujambio, en el Gobierno Federal compartimos muchas de las premisas, las premisas que ha mencionado el señor Gobernador.

Independientemente de la descentralización educativa que tuvo lugar en México en la década, ya, antepasada, y de que el sostenimiento, la infraestructura, el equipamiento de las escuelas de educación básica son competencia de los gobiernos estatales, nosotros en el Gobierno Federal nos hemos dado a la tarea, en esta Administración, de coadyuvar subsidiariamente a, precisamente, mantener las condiciones de infraestructura elementales de las escuelas básicas en México.
Sabemos la precariedad con la que muchas escuelas básicas padecen la falta de recursos y de atención; salones sin techo, o sin pizarrón, o con los vidrios rotos, o las canchas de básquet sin canasta. En fin. Sin barda perimetral.
Son casos que se multiplicaron por todo el país, escuelas sin baños adecuados, etcétera. Y, por esa razón, nos hemos dado a la tarea, en el Gobierno Federal, de lanzar este Programa, que ya lleva 40 mil escuelas en todo el país, a las que hemos echado una mano para que puedan tener las condiciones mínimas de infraestructura.
Y me alegra mucho, Gobernador, este compromiso que usted ha hecho con los oaxaqueños, de tener mil escuelas reparadas en zonas marginadas, en zonas sin atención, en zonas pobres. En fin. Las escuelas básicas que Oaxaca necesita. Sepa que contará también con nuestro apoyo en esta materia.
Y también, a mí me gusta la idea y lo tenemos, precisamente, propuesto, de que podamos llevarle informática, computadoras e Internet a las escuelas de México. Si usted quiere, Gobernador, creo que nos podemos poner de acuerdo, si cada quien pone su parte, vamos a hacer ese gran esfuerzo aquí, en las escuelas de Oaxaca.
Con mucho gusto lo hacemos, porque compartimos el reto o la convicción de que el Siglo XXI es el siglo de la información, el siglo del conocimiento; y que mientras más herramientas les demos a los jóvenes para poder dominar, precisamente, la información, específicamente la informática, la tecnología, creo que estarán mejor preparados para la vida.
Y qué buena manera, además, de impulsar el desarrollo estatal y promover la educación que asistir, y lo hago con satisfacción y alegría, al nacimiento de una nueva universidad en el Estado de Oaxaca.
Para mí es un día de fiesta, como lo debe ser para los maestros, los trabajadores, los alumnos, los propios hermanos lasallistas, porque se abre un horizonte de posibilidades que puede ser infinito, para superación de miles de oaxaqueños y de sus familias. Posibilidades de conocimiento y de superación para la sociedad entera.
Es, además, especialmente satisfactorio para mí estar aquí por varias razones. Una, principalísima, es porque es fruto del esfuerzo de un mexicano verdaderamente entregado a México, a su gente y especialmente a Oaxaca, don Alfredo Harp Helú, al que agradezco mucho su invitación.
Y no puedo agregar más a las muy bellas palabras que ha expresado el Gobernador acerca de don Alfredo, a quien muchos queremos, admiramos, estimamos. Simplemente digo, con satisfacción y admiración, que es un hombre plenamente entregado a las causas de México y de Oaxaca. Y qué bueno que así sea.
Pienso que esta Universidad es un legado, es un legado mayor, de una persona que es como las personas debiéramos ser, alguien que tiene la capacidad, el valor, de llevar sus actos a la altura de sus ideas, de llevarlos a la altura de sus palabras y de sus ideales.
Porque, efectivamente, hay mucha gente que piensa bien acerca de México, pero es mucha más de la que habla bien o busca hacer bien a México, y todavía la distancia entre las que se habla de lo que se va a hacer, respecto de lo que finalmente se hace, es mayor.
La clave es ser congruentes entre lo que se piensa y lo que se dice, y entre lo que se dice y lo que se hace. Y he aquí a un hombre congruente. Pocos, pero los hay. Pero aquí hay uno que hace lo que dice y que dice lo que piensa, como es Alfredo Harp.
Es un fruto, además, esta escuela, de un alma que sabe que lo más noble que se puede hacer en esta vida es servir a los demás y vivirla intensamente en sí mismo.
Con ese espíritu, con el espíritu de la generosidad y del servicio a los demás, hace 10 años comenzó aquí, en Oaxaca, la hazaña de instituir el proyecto educativo lasallista, desde preescolar hasta la universidad. Y mediante donaciones y esfuerzos de su fundación, fundamentalmente, primero se inició la construcción del Colegio La Salle, ofreció kínder, primaria, secundaria, después el bachillerato y luego la cancha de fútbol, una capilla. En fin. La pista de atletismo. Y ahora nos entregan un Campus Universitario con aulas para estudios profesionales de postgrado y de educación continua, así como con laboratorios, bibliotecas, centros de convivencia, este magnífico gimnasio, auditorio, canchas deportivas y muchas más.
Más allá de esta obra, quiero expresarle mi más sincero reconocimiento a la Fundación, a la Fundación Alfredo Harp, a su Presidenta, a Sissi Harp, a quien agradecemos entrañablemente el enorme esfuerzo que realizan, por su generosidad al haber invertido, en los últimos dos años, más de mil millones de pesos en proyectos que benefician a México, tal como se comprometieron en la presentación de los resultados de la Fundación.
Son recursos destinados a la educación, a la cultura, al medio ambiente, cosa que yo también celebro enormemente, a la lucha contra la pobreza, al deporte, déjenme decirlo así, en general, porque ya lo de béisbol como que es más complicado; áreas fundamentales para construir un país de vanguardia económica, y de elevado desarrollo humano con justicia.
En segundo lugar. Ésta es una buena noticia, porque se inscribe en la larga tradición educativa lasallista, que es sinónimo de formación humanista integral. Hace poco más de 100 años llegaron a México con un proyecto educativo los Hermanos Lasallistas, sustentado en la calidad de la enseñanza y, sobre todo, en la vocación de servicio a los demás.
Quiero decirles a los Hermanos aquí presentes, a quienes no lo están, a través de don Lucio Tazzer, que comparto plenamente los valores, el compromiso con la paz, con la justicia, con la verdad, con la libertad, con la responsabilidad. Los valores que tienen que ver con la solidaridad, la caridad con los grupos de población que más lo necesitan, el respeto a la familia, a la vida, a la dignidad humana. Principios humanistas claves para formar a ciudadanos responsables, reflexivos, libres, capaces de comprender su entorno, y responsabilizarse de su entorno y transformarlo en beneficio de todos.
Tuve el privilegio de estar, ciertamente no en una escuela lasallista, estuve con los Hermanos Maristas, en donde, con un enorme esfuerzo de mis padres y finalmente gracias a una beca que pude mantener, desde la primaria al bachillerato, tuve precisamente esa magnífica experiencia de ser formado en una casa hermana de ésta. Me alegra mucho.
Y que el esfuerzo que hacen, sobre todo, los papás por traer a sus niños, a sus jóvenes después a estas universidades, es un esfuerzo que tiene que ser encontrado y apoyado por parte de la sociedad, a través del altruismo, o a través de mínimas y elementales decisiones de solidaridad con el esfuerzo responsable de un padre o una madre de familia.
En tercer lugar. Porque esta escuela es muy importante, porque abre sus puertas en un estado y en una región que requiere de más y mejores profesionistas. Si algo necesita Oaxaca es educación de calidad. Si algo necesita Oaxaca para superar sus desafíos de desarrollo es, precisamente, el abrir oportunidades para que los jóvenes puedan, verdaderamente, superarse.
Y cuarto. Bueno ya menos, eso es totalmente colateral, ni siquiera lo anuncio, es que la familia de Margarita, básicamente mi suegro, que fue maestro lasallista y mis cuñados estuvieron en La Salle, unos terminaron muy bien, otros terminaron muy rápido, pero son buenos mexicanos, qué duda cabe, y a través de ellos también aprendí a tener aprecio por esta gran institución.
En fin. Amigas y amigos, yo los felicito por su decisión de ofrecer carreras, carreras útiles, además: Administración Turística, ahorita pasamos por la cocina en los recorridos, Gastronomía, Negocios Internacionales, Ingeniería de Software, de Sistemas Computacionales, algo fundamental también, Contaduría, Derecho, Psicología, y sé, ojalá fructifique pronto, la carrera de Enfermería, que es tan necesaria, tan útil en nuestro país y en el mundo en general.
Si queremos elevar la competitividad del país y de la región, tenemos que conectar las escuelas con las empresas y con los aparatos productivos, con necesidades reales y urgentes de la gente.
Por eso, me gusta este modelo, porque lo conecta con las fábricas, con los hoteles, con los restaurantes, con las industrias, con los hospitales, y es la manera de cerrar, precisamente, otro círculo virtuoso, además del que dijo don Alfredo, y le agradezco, que es, precisamente, el círculo entre escuela, preparación, trabajo.
Estoy convencido, amigas y amigos, de que las instituciones de educación superior son indispensables para llevar a México a un futuro distinto y mejor. En ellas se forma a profesionales que requieren la sociedad y los sectores productivos y de servicios. A través de ellas se impulsa la ciencia, la tecnología, la innovación y la investigación; a través de ellas se difunde la cultura. Los centros educativos son de los activos más valiosos que tenemos para encarar los retos de la globalización, la competitividad y el desarrollo.
Porque sabemos que la educación superior es el motor de bienestar y progreso nacional, en este Gobierno nos hemos esforzado por fortalecerla y expandirla. Yo recuerdo que cuando llegaba yo a la Presidencia de la República sólo había un 24 por ciento de cobertura universitaria en el país, con el riesgo de que bajara la tasa de cobertura. Por qué. Porque cada año llegan cientos de miles de jóvenes a la edad universitaria y si se mantuvieran las mismas universidades la tasa, incluso, bajaría de cobertura.
Con ese reto encima, nos echamos a la tarea de trabajar y ampliar las oportunidades de educación universitaria. Y hoy no sólo logramos vencer la presión del crecimiento demográfico a esta edad, sino logramos pasar la cobertura en educación universitaria de 24 a 30 por ciento, que era la meta que teníamos para el 2012 y que la alcanzamos el año pasado.
Se dice fácil, pero para lograrlo hemos abierto 90 nuevas universidades, como ha dicho el Secretario de Educación, y esperamos llegar a las 100, muy pronto, universidades nuevas en estos años, en esta Administración.
Y abrimos también más de 800 preparatorias y esperamos llegar a mil, 100 universidades nuevas, mil preparatorias nuevas. Por ejemplo, aquí, en Oaxaca, se crearon, en los últimos años, la Universidad Politécnica de Salina Cruz, la Universidad Tecnológica de los Valles Centrales, el Instituto Tecnológico de San Pedro Pochutla, aparte de que apoyamos y terminamos de incorporar a la SEP al Tecnológico de Teposcolula aquí, en Oaxaca.
Pero, además, hemos ayudado ampliando aulas, construyendo edificios de aula, o laboratorios en varias universidades de Oaxaca, o tecnológicos.
Por ejemplo, de Institutos Tecnológicos hemos apoyado el de Comitancillo, el del Istmo, el de Cuenca del Papaloapan, el de Oaxaca, el de Pinotepa, el de la Región Mixe, el de Salina Cruz, el de Tlaxiaco, el de Tuxtepec, el de Valle de Oaxaca, de Tecnológicos.
Y de universidades. Hemos ayudado a ampliación y mejora parte en la Benito Juárez, de Oaxaca, la de La Cañada, la de la Sierra Sur, la del Papaloapan, la del Istmo y la Universidad del Mar.
Eso ha fortalecido la oferta educativa y tenemos que ir por más.
Además, hemos ampliado el número de becas, para que ningún alumno con ganas de seguir estudiando abandone la escuela por motivos económicos.
Al cierre del pasado ciclo escolar, cerca de 415 mil estudiantes en México tenían becas de educación superior. Esto significa 50 por ciento más estudiantes becados de lo que había en el 2006 a nivel universitario.
En el caso de Oaxaca, los becarios universitarios son más de nueve mil, y yo le ofrezco al Gobernador Gabino Cué, con mucho gusto, participar y sumar los esfuerzos del Fondo de Becas, que ha anunciado, con el Programa de Becas del Gobierno Federal, y multiplicar esos esfuerzos.
Hay que hacerlo, además, porque Oaxaca sigue teniendo un rezago muy grande. Si a nivel nacional tenemos rezago y ya tenemos una cobertura de tres de cada 10 a nivel universitario, en Oaxaca la cobertura es de menos de dos de cada 10 a nivel universitario.
Tenemos que superar ese atraso en cobertura y, desde luego, también, en calidad.
Amigas y amigos:
Precisamente porque estamos convencidos de que la educación es la llave del futuro de México, el día de ayer tomamos una decisión que beneficia a las familias que realizan un enorme esfuerzo económico para buscar las mejores condiciones educativas para sus hijos y pagarles sus estudios.
Y, por esa razón, ayer firmé un decreto para que las personas físicas puedan deducir el pago de las colegiaturas de preescolar, de primaria, de secundaria y de educación media superior, de su correspondiente Impuesto Sobre la Renta.
Sé que era una demanda muy sentida, postergada durante décadas, de miles y miles de familias, particularmente de padres de familia que destinan la parte más importante del prepuesto familiar al pago de la escuela de sus hijos.
La deducción, además, tiene un límite, con lo cual es exactamente lo que gastaríamos, precisamente, en esos jóvenes en la educación pública. De tal manera que no hay, precisamente, un sacrificio de la misma. Es, precisamente, un lugar más que estamos salvando para otros jóvenes en educación. Tiene un límite equivalente al costo promedio por alumno del sistema educativo público, a nivel nacional, en cada nivel.
Y en cuanto a la educación superior, muy pronto vamos a poner en marcha también un programa, que queremos que sea un programa de los más exitosos, como lo han sido los más exitosos a nivel mundial, mediante esquemas de financiamiento generalizado, masivo, para estudiantes de educación superior, y de becas para este nivel educativo.
En suma. Vamos a apoyar la economía de las familias mexicanas, haciendo deducible el pago de las colegiaturas, desde el preescolar hasta el bachillerado.
Vamos a facilitar la formalización de causantes, porque esto es un incentivo muy poderoso para hacerlo; vamos a hacerlo, además, a través de mecanismos que, de alguna manera, fortalecen esa formalización, como es el pago por transferencia electrónica, y el pago por cheque, no pagos en efectivo.
Vamos a hacerlo, además, vamos a salvar espacio para seguir expandiendo el programa de educación pública, que además será reforzado y fortalecido para cubrir las necesidades de los jóvenes, y de los niños mexicanos.
Tal y como ocurre en todo México, Oaxaca está deseosa, y con todo derecho, de una nueva etapa, de una nueva era que, a mi parecer, se abre con el inicio, con la esperanza de un nuevo Gobierno.
Vamos a responder, desde el Gobierno Federal a este anhelo y a esa esperanza de justicia, de equidad para los oaxaqueños, en la educación, y en la salud, y en la atención a los pueblos indígenas, y en la seguridad, y en servicios públicos, y en la generación de oportunidades de inversión, de trabajo y empleo para las familias oaxaqueñas.
Enhorabuena, Universidad La Salle Oaxaca.
Enhorabuena, Oaxaca, por este nuevo espacio educativo.
Muchas gracias.