
Los sones, zapateados y décimas brotaron sin cesar. El son de Colás, La guacamaya, El panadero, El gallo, El cascabel, fueron seguidos por el público asistente.
El grupo Estanzuela, mostró una de las tradiciones jarochas más alegres, la de los versadores repentistas, quienes alegraron con divertidos versos.
Organizado por la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca, en coordinación con el CONACULTA y autoridades municipales, dentro del festival se llevó a cabo un reconocimiento a Elías Meléndez Núñez, un personaje en Tuxtepec por su devosión al son jarocho, que a sus 90 años, sigue promoviendo, difundiendo y alegrando con su voz y composiciones en décimas.
Autoridades municipales y estatales encabezadas por el subsecretario de Formación Artística y Cultural, Emilio de Leo Blanco, de la SECULTA entregaron el reconocimiento a la labor de Elías Meléndez, quien animó fiestas populares y fandangos desde que llegó a radicar a Tuxtepec, hace 60 años. Gracias a su colaboración el fandango, la jarana y el son jarocho han logrado mantenerse en Tuxtepec. Durante el medio tiempo del Festival se presentó el grupo “Sonoro Sueño” integrado por jóvenes tuxtepecanos que están dando inicio a una de las tradiciones más queridas, la de versadores repentistas. Finalmente, uno de los espectáculos más esperados por el público fue la presentación del encuentro “ A versar hemos venido” donde se impuso el ingenio y agilidad mental de los participantes Julio Domínguez, Mauro Domínguez, Samuel Aguilera, Jaime Manuel Yáñez, Zenen Zeferino y Fernando Guadarrama, quienes por medio de un sorteo frente al público, conocieron hasta ese momento, cuál sería su pareja con la que tendrían que improvisar, sujetándose a tres palabras y un son con los cuales dieron inicio a su improvisación en verso.