ALPIN
Oaxaca, México.- El pueblo de Santa María Temaxcalapa, perteneciente al distrito de Villa Alta en la sierra zapoteca de Oaxaca, despidió con un homenaje póstumo de cuerpo presente a don Apolonio Cano Baltazar, ciudadano distinguido, longevo y pilar de la comunidad a la edad de 97 años. Reunidos en la cancha municipal de este poblado a las 15:00 horas y antes de partir al panteón municipal: hombres, mujeres y niños lo despidieron con el último adiós.
En el homenaje, el secretario municipal en representación del Cabildo Municipal y del pueblo, tomó el micrófono para hacer una breve semblanza de don Apolonio:
“Dio múltiples servicios comunitarios, reconociéndole obras realizadas como por ejemplo, siendo presidente municipal en 1959, instaló una planta de petróleo generador de luz, la cual se ocupó para eventos de relevancia en el centro de la comunidad y en 1965, durante su periodo como síndico municipal construyó el estanque de almacenamiento de agua potable que abastece a la comunidad así como la red de tubería de agua.
Sin duda, el hecho más relevante que el pueblo le reconoce es haber levantado la banda municipal en los años 50s y 60s para cosechar aplausos y méritos no alcanzados en años anteriores, como director de la banda ejecutó la trompeta, recorriendo a diversas comunidades zapotecas y mixes en las fiestas patronales sosteniendo el famoso
gwzon o
gozona, tradición que aún sigue vigente en la Sierra Juárez para darle vida a las festividades entre bandas filarmónicas, dando lugar también a competir con otras bandas de gran trayectoria. Fue reconocido en aquellos años como trompetista principal…”
Y siguió el homenaje con la intervención de la Banda Juvenil Municipal con una marcha fúnebre, así como el clásico himno oaxaqueño “Dios nunca muere.”
En su participación, el escritor zapoteco Mario Molina Cruz, hizo la denuncia pública del Hospital de Villa Alta por negligencia médica, donde fue llevado don Apolonio en la tarde del domingo 19 de diciembre en servicios de urgencia.
“Es preocupante la situación y la mala atención del hospital 61 de Villa Alta, el cual se reduce a un puesto médico de primeros auxilios, lejos de cumplir con sus objetivos de hospital. Carece de equipos y de medicamentos de calidad y en los casos de riesgo o de alto riesgo sólo recurren al traslado de los pacientes al hospital de Tlacolula o al hospital civil de la capital del Estado. Don Apolonio estuvo más de 8 horas esperando el traslado y cuando esto se llevó a cabo ya era demasiado tarde, dejando de existir en el traslado entre el tramo de Mitla y Tlacolula.”
RELACIÓN DE HECHOS
19 de diciembre, 16:45
Don Apolonio llega al hospital de Villa Alta aproximadamente entre las 16:45 y 17:00 horas. La doctora de guardia Erika Ruiz no pudo diagnosticar con certeza el padecimiento, tampoco estaba a la mano una ambulancia para trasladarlo a la ciudad de Oaxaca, por lo que se le mantuvo con calmantes a través de sueros.
20 de diciembre, 00:15
El paciente no mostraba mejoría alguna, como tampoco su situación era estable, por lo que la doctora alrededor de la media noche sugirió y solicitó el apoyo de los familiares del paciente para pedir la ambulancia municipal de Temaxcalapa, pueblo vecino de Villa Alta y lugar de procedencia del paciente. La autoridad municipal prestó la unidad con el propósito de apoyar al hospital y atender al enfermo.
02:00
A las dos de la mañana llega la ambulancia solicitada al hospital de referencia conducida por Samuel Manzano, enviado del Ayuntamiento de Temaxcalapa. Entrega la unidad al hospital con la sugerencia de ponerle combustible.
02:15
Despiertan al chofer en turno de nombre Dámaso o Elí Pérez Sandoval y se le da indicaciones de trasladar al paciente al hospital civil de la ciudad de Oaxaca. El chofer se negó a realizar el traslado argumentando que no conoce las condiciones de la ambulancia; aún con el oficio de traslado ya autorizado para estos casos de emergencia, en abierto desacato, se negó irresponsablemente a realizar la función que le corresponde en el hospital.
02:30
Ante la negativa de Dámaso o Elí Pérez, chofer del hospital, la doctora de emergencias le pide a Samuel Manzano, el enviado de Temaxcalapa que llevó la ambulancia, trasladar al paciente en sustitución del chofer oficial del hospital. Samuel Manzano aceptó con la condición de que se le asigne a un médico asistente de apoyo o alguna enfermera, previendo cualquier caso que pudiera suceder en el traslado. Tampoco aceptaron las enfermeras apoyar a la ambulancia, mucho menos se contó con la disposición de algún médico para apoyar este caso de emergencia.
03:00
Don Apolonio siguió quejándose de fuertes dolores abdominales y le siguieron dando el mismo tratamiento, suministro de calmantes. Por más que insistieron los familiares de la gravedad del caso, el personal del hospital obvió las atenciones que ameritan los casos de alto riesgo. Pasaron horas valiosas sin contar con médicos para intervenir a don Apolonio de manera urgente.
08:00
Con el cambio de turno del día 20 de diciembre, permanecía don Apolonio en hospital sin saber si lo iban a trasladar o resignarse a morir en ese lugar.
10:00
No es sino hasta las 10:00 horas del día 20 de diciembre, después de 8 largas horas de agonía cuando se comisiona al chofer de nombre Héctor Cano Arreola, para realizar el traslado en la ambulancia de Temaxcalapa y se asigna a la doctora de nombre Maribel Ferrer como asistente de la ambulancia. En la misma unidad viaja el hijo de don Apolonio. Viaja con oxígeno y se revisa su estado con intervalo de hora y media durante el traslado. El viaje de Villa Alta a la ciudad de Oaxaca dura entre cinco a seis horas. La doctora asistente viajó en la cabina de la ambulancia al lado del conductor. El último chequeo se hizo en Las Albarradas, arriba de Mitla.
14:40
Después del último chequeo ya para entrar al valle, no se hizo ninguna otra parada. No es sino ya entrando a la ciudad cuando el hijo de don Apolonio se percata de que su padre ya no daba señales de vida y le hace algunos ademanes al conductor para detenerse. Se detiene la unidad y la doctora baja a checar al paciente, confirmando el deceso. Aunque en el acta de defunción registra el fallecimiento a las 14:45, el hijo de don Apolonio sostiene que murió antes, después de pasar Mitla, en las mediaciones de Tlacolula como entre las 14:20 horas.
15:15
Llega la ambulancia al hospital civil “Aurelio Valdivieso” con el cadáver de don Apolonio, el personal de este hospital se niega a recibir el cuerpo sin vida. Ya nada tenía que hacer el hospital ante estas circunstancias.
16:00
El chofer y la doctora Maribel se trasladan a la Cruz Roja de Oaxaca para reportar el hecho al Ministerio Público y certificar la defunción. Se evita la autopsia de ley, y sin saber la causa del fallecimiento se regresa el cuerpo de nuevo al hospital de Villa Alta para levantar el acta de defunción y llevarlo más tarde a su pueblo natal: Santa María Temaxcalapa.
EL DIAGNÓSTICO
El acta de defunción lo requisita el hospital de Villa Alta y registra como diagnóstico una “falla orgánica multisistémica.” ¿Cómo aseguran tal diagnóstico si nunca supieron a ciencia cierta el padecimiento y mucho menos son reportes de un forense como producto de una autopsia? ¿Es o no es irresponsabilidad del hospital? ¿Hubo o no hubo negligencia médica?
Don Apolonio, a pesar de su edad no padecía de alguna enfermedad crónica, ni estaba en silla de ruedas. Ni él ni su difunta esposa tuvieron problemas de hipertensión ni diabetes, por ello le extrañó tanto a sus familiares como el pueblo el deceso inesperado.
VELADA Y ENTIERRO
Don Apolonio se veló el día 21 de diciembre donde acudió el pueblo con su acostumbrado apoyo: panela, maíz, frijol unos y otros, con 40 ó 50 pesos para solventar los gastos del entierro. Y se enterró en el panteón municipal el día 22, a las 15:00 horas, la autoridad municipal le rinde un homenaje póstumo en la cancha municipal.
ANTECEDENTES DEL HOSPITAL DE VILLA ALTA
El hospital es una de las esperanzas perdidas de los vecinos del sector Villa Alta, enclavado en la Sierra Juárez.
La lejanía de la ciudad no es ningún justificante, para eso precisamente están estos “hospitales”.
No sólo no está equipado con los aparatos sofisticados necesarios, sino tampoco cuenta con personal especializado, mucho menos con medicina y si tuviera algo de esto, se sigue alargando la lista de negligencias.
Como por ejemplo, en 1999, la corporación de autoridades asociadas del sector Zoogocho, cansadas de la mala atención, demandaron la destitución del director del hospital Dr.
Ángel Espinosa Contreras.
Las autoridades del programa de aquellos años lo reemplazaron por otro director; sin embargo, después de unos años, de manera extraña lo vuelven nuevamente a comisionar al mismo hospital con el mismo puesto.
¿No habrá otro con características humanas que cambie la imagen de esta institución? ¿Con cuántas muertes más se puede hacer una demanda legal?
En este mismo año, por el 8 de septiembre fallece en el hospital un recién nacido por negligencia médica, hijo de los señores Juan Manzano y Asunción Ríos vecinos de la misma comunidad de Temaxcalapa, quienes hicieron un reporte de los hechos sin éxito alguno y así podemos citar otros casos similares.
¿Es o no es responsable
Ángel Espinosa Contreras?
¡¡ NO MÁS MUERTES EN EL HOSPITAL DE VILLA ALTA !!
¡¡ NO MÁS ELEFANTES BLANCOS DISFRAZADOS DE HOSPITALES!!
¡¡ NO MÁS CHOFERES IRRESPONSABLES Y MEDICOS SIN ÉTICA!!
¡¡ DESTITUCIÓN INMEDIATA DEL DIRECTOR DEL HOSPITAL!!
Responsable de la denuncia: Zeferino Cano Velasco
FAMILIA CANO VELASCO. AUTORIDAD MUNICIPAL DE SANTA MARÍA TEMAXCALAPA. TALLER DE LENGUA Y TRADICIÓN ZAPOTECA DE YALÁLAG Y OTRAS ORGANIZACIONES INDÍGENAS DE OAXACA.