
Amnistía Internacional reconoce el trabajo y los avances que el gobierno mexicano ha logrado en la lucha para erradicar la pobreza, así mismo aplaude la colaboración que ha tenido con instancias internacionales, como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Sin embargo, Amnistía Internacional cree que a pesar de lo positivo de los datos presentados por el gobierno federal, los retos que en materia de lucha contra la pobreza debe afrontar México son mucho más profundos y van más allá del logro aparente de algunos indicadores de desarrollo.
En primer lugar, no debe olvidarse que según datos oficiales del CONEVAL, Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, en México hay más de 52 millones de personas viviendo en la pobreza. Estos datos muestran lo crítico de la situación a la que cada día tienen que enfrentarse millones de personas, cuyos derechos económicos, sociales y culturales son violados.
Además, el rezago en el respeto a los derechos económicos sociales y culturales, se concentra en grupos de población que no tienen acceso adecuado a los poderes públicos para exigir el respeto a esos derechos. No se les consulta en el diseño de las políticas más adecuadas para luchar contra la pobreza, y tampoco cuentan con mecanismos efectivos para exigir la rendición de cuentas por parte de los servidores públicos.
Ante este panorama, Amnistía Internacional entiende que es necesaria una mayor implicación gubernamental para garantizar el derecho a una vida digna de todos los habitantes de México, con pleno respeto de todos sus derechos, incluidos los derechos económicos, sociales y culturales.
Para lograr esto, Amnistía Internacional insta al Gobierno Federal a:
Ante la oportunidad que supone este instrumento internacional Amnistía Internacional México lamenta la inacción del gobierno mexicano para dotar a las personas que viven en situación de pobreza de mecanismos para hacer exigibles sus derechos.