[/caption]
“Estos huracanes pudieran afectar el patrimonio cultural del país a consecuencia de los fuertes vientos y precipitaciones, lo que podría provocar la pérdida de cubiertas de monumentos en zonas arqueológicas, filtraciones de agua en estructuras y saturación de agua en losas de monumentos históricos y museos”, comentó Humberto Carrillo Ruvalcaba, coordinador nacional de Centros INAH.
Para prevenir cualquier riesgo, dijo, se puso en operación el Previnah en 13 entidades con mayor probabilidad de ser afectados por la temporada de lluvias y ciclones, particularmente las cercanas a las costas, como Campeche, Quintana Roo, Yucatán, Guerrero, Nayarit, Oaxaca, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz, Chiapas, Nuevo León y Colima,
Humberto Carrillo detalló que algunas de las medidas implementadas mediante dicho programa, que desde 2002 se lleva a cabo en coordinación con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), destacan el mantenimiento de los desagües y drenajes para evitar el azolvamiento en zonas arqueológicas, la poda de árboles, la protección de taludes, plataformas y áreas de excavaciones con lonas y redes de pescar.
Asimismo, se consolidan estructuras, se quitan elementos de riesgo como pastos, hojas secas, troncos y rocas, y se construyen barreras de protección para evitar deslaves y erosión.
En cuanto a monumentos históricos, algunos de los cuales son sede de museos, continuó el coordinador de Centros INAH, se hace la impermeabilización de techos y el mantenimiento integral de los sistemas de drenaje; además de la reparación de fisuras y grietas para evitar filtraciones, la realización de aplanados y aplicación de pintura en fachadas y muros para reducir los riesgos de desmoronamiento, así como la poda de hierba que crece en muros y techos, para prevenir la humedad.
Algunas de las principales zonas arqueológicas en las que llevan a cabo estas acciones preventivas, dada su cercanía con la costa, son: Xcalumkin, Santa Rosa Xtampak, Chunhuhub, Hormiguero, Chicanná, Hochob y Dzibilnocac, en Campeche; Chichén Itzá, Uxmal, Dzibilchaltún y Sayil, en Yucatán; XCaret, Tulum, Xel-Ha, El Rey y Cobá, en Quintana Roo.
Además de Comalcalco, en Tabasco; Tres Zapotes y Castillo de Teayo, en Veracruz; Toniná, Palenque y Yaxchilán, en Chiapas.
Carrillo Ruvalcaba comentó que desde el mes pasado se comenzó la implementación del Previnah, cuya efectividad se pudo ver el pasado 30 de mayo en la Zona Arqueológica de Cholula, en Puebla, cuando se registraron fuertes lluvias, “que no provocaron daños relevantes en el sitio, debido a las acciones de prevención tomadas, como el mantenimiento a drenajes y coladeras”.
“Otras de las acciones que ayudaron a evitar afectaciones en el sitio, fue el bombeo para el desalojo del agua acumulada en espacios donde no fluye ésta de manera natural, y la colocación de tapas para prevenir el ingreso de agua hacia el sistema de túneles de exploración en el interior de la Gran Pirámide”.
El coordinador de Centros INAH agregó que con estas tareas llevadas a cabo en el marco del Previnah, se evitó que el agua se filtrara hacia las áreas del interior de la pirámide donde hay pintura mural, o en los espacios de excavación arqueológica, y que por exceso de humedad hubieran podido colapsar.
Finalmente, Humberto Carrillo resaltó la importancia del Programa de Empleo Temporal, impulsado de manera conjunta por el INAH y la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), en las labores del Previnah, al propiciar la generación de ocupación para las poblaciones aledañas a los sitios arqueológicos y monumentos históricos, en trabajos preventivos, de mantenimiento y limpieza de estos lugares.Te podría interesar...








Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí