Según Garzón, la sociedad mexicana no debería pagar ese precio bajo ningún costo, pues el Estado tiene la obligación de dar protección y seguridad a sus ciudadanos.
Para hacer frente al crimen organizado, dijo que se requiere de una política enérgica capaz de confrontar esa amenaza, pero siempre dentro de los límites constitucionales y el Estado de Derecho.
“Hay que hacerlo –dijo– con un diseño claramente estratégico, con una convicción democrática absoluta, con unos límites claramente definidos, los espacios sin Derecho no son aceptables. Ese combate se tiene que hacer, pero hay que hacerlo dentro de esos márgenes”.
Más adelante, el juez español no titubeo al asegurar que sin duda algunos crímenes cometidos en nuestro país pudieran ser catalogados como contra la humanidad.
Abundó:
“En algunos casos por supuesto que integran esa categoría, sin lugar a dudas, pero decir esto no significa que tenga que ser la Corte (Penal Internacional) la que lo investigue, los crímenes contra la humanidad se tienen que investigar en cada lugar donde se producen”, apuntó.
Garzón desaprobó, asimismo, un posible acuerdo con el narco. Indicó que pactar con los criminales para reducir la violencia, representa una salida falsa y sería una mala política de seguridad, pues las bandas siempre “te disparan por la espalda y acaban contigo”.
También sostuvo que el Ejército “es el último recurso para proteger a la población”, planteó.Te podría interesar...








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