
El especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social destacó la importancia de lavar, desinfectar y hervir correctamente los alimentos y las manos antes y después de ir al baño o de probar algún alimento.
La parasitosis es la infestación de diversos tipos de parásitos que pueden causar daños de acuerdo a su tipo o la agresión a la mucosa. Explicó que la parasitosis puede ser de dos tipos: por helmintos y por protozoos. Los helmintos son gusanos como: áscaris lumbricoide y la Tenia, mientras que del grupo de los protozoos están las amibas, entamoeba histolytica y giardia intestinali.
Las amibas en el intestino consumen los nutrientes de los alimentos y no dejan que el organismo los absorba; por ello, algunos niños presentan cuadros anémicos o desnutrición con falta de concentración o cansancio crónico.
El gastroenterólogo aclaró que los daños causados por los parásitos son variados y con afección específica, que puede reflejar dolor abdominal y diarrea; mientras que los de otro tipo pueden provocar hasta neumonía.
La áscaris puede emigrar hasta el pulmón o al conducto biliar y causar obstrucción; la Tenia (parásito), en cambio, puede emigrar hasta los ojos, el corazón o al sistema nervioso central, advirtió. No obstante, el parásito más común es la amiba, cuyos síntomas más comunes son nausea, dolor abdominal, vómito y diarrea.
En ese sentido, Francisco López Fuerte, jefe del servicio de Gastroenterología del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional “La Raza”, explicó que la amiba produce diarrea con moco y sangre, lo que se llama disentería amibial.
Por ello, recomienda a los niños, por ser más propensos a este problema de salud, y a sus padres, lavarse constantemente las manos y realizar una desparasitación cada seis meses.
El especialista subrayó la importancia de no automedicarse, ya que la parasitosis debe de ser tratada por un médico, debido a que para cada parásito está indicado un medicamento pues no existe uno que los elimine a todos.
Reiteró la importancia de evitar el contagio mediante un lavado responsable de manos antes y después de ir al baño, lavar y desinfectar correctamente los alimentos, así como desparasitar a todos los miembros de la familia, incluidas las mascotas.
López Fuerte añadió que en las clínicas del IMSS se hacen exámenes parasitólogos para diagnosticar y dar el tratamiento adecuado a los derechohabientes, por lo que insistió en que se debe acudir a su médico ante los primeros síntomas.