
La parasitosis es la infestación de diversos tipos de parásitos que pueden causar daños diferentes, de acuerdo a su especie dañando la mucosa. Éste padecimiento puede ser de dos tipos: por helmintos y por protozoos. Los helmintos son gusanos, como: áscaris lumbricoide y tenia, mientras que del grupo de los protozoos están las amibas, entamoeba histolytica y giardia intestinali.
Las amibas en el intestino consumen los nutrientes de los alimentos y no dejan que el organismo los absorba, además produce diarrea con moco y sangre (disentería amibial); por ello, algunos niños presentan cuadros anémicos o desnutrición con falta de concentración o cansancio crónico. Los daños causados por éstos parásitos son variados y con afección específica según su tipo.
La áscaris puede emigrar hasta el pulmón o al conducto biliar y causar obstrucción; la tenia (parásito), en cambio, puede emigrar hasta los ojos, el corazón o al sistema nervioso central, advirtió. No obstante, el parásito más común es la amiba, cuyos síntomas más comunes son náusea, dolor abdominal, vómito y diarrea.
Ante ello se recomienda a los padres de familia tener especial cuidado con sus hijos, por ser más propensos a este problema de salud, exhortarlos a lavarse constantemente las manos y realizar una desparasitación cada seis meses. Es fundamental la no automedicación, ya que la parasitosis debe de ser tratada por un médico, debido a que para cada parásito está indicado un medicamento pues no existe uno que los elimine a todos.
Entre las medidas preventivas para evitar el contagio, están: mediante un lavado responsable de manos antes y después de ir al baño, lavar y desinfectar correctamente los alimentos, así como desparasitar a todos los miembros de la familia, incluidas las mascotas.
Cabe destacar que en las clínicas del IMSS se hacen exámenes parasitoscópicos para diagnosticar y dar el tratamiento adecuado a losderechohabientes, por lo que insistió en que se debe acudir a su médico ante los primeros síntomas.