Selma Ancira, quien traduce desde hace 30 años los libros de la poeta rusa Marina Tsvietáieva, pidió a su amiga, la pianista Silvia Navarrete, una de las cinco más prestigiadas del país, armar el ensamble con piezas musicales apropiadas, pues el relato habla de la obsesión de una madre pianista porque su hija siga sus mismos pasos.Te podría interesar...








Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí