
Este hallazgo confirma que los juegos de mesa fueron originarios probablemente de las regiones del Creciente Fértil y Egipto, y luego se expandieron. Hace más de 5.000 años. Junto a las fichas se pudieron encontrar pequeñas piezas de madera, pero en mal estado de conservación. Sağlamtimur espera que puedan aportar más información.
Los datos registrados hasta ahora demuestran que los juegos de tablero eran muy populares en Mesopotamia. Algunos de estos tableros fueron hallados por el arqueólogo británico Leonard Wooley en el Cementerio Real de Ur, la antigua ciudad sumeria cerca de la ciudad iraquí de Nasiria.
Se cree que los tableros de la Dinastía de Ur, del 2550 -2400 a.C. estaban asociados con “el juego de las 20 cuadrados”, que data del 3000 a.C. En el caso de Turquía, el yacimiento estaba poblado ya en el 7.000 a.C. y se trata de una ruta comercial entre Mesopotamia y Anatolia Oriental.
Las tumbas son una fuente de orfebrería decorada, puntas de lanzas de bronce, miles de abalorios de vidrio y objetos para las ceremonias. Según intuye Sağlamtimur, son tumbas de individuos poderosos. Mediante la técnica de datación por radiocarbono se ha constatado que los restos de la tumba pertenecen al 3.100-2900 a.C., coincidiendo con la Temprana Edad del Bronce.
Los restos hallados en Başur Höyük demuestran que la cultura Uruk al sur de Mesopotamia, y la cultura emergente Ninivite 5, al este, coexistieron compartiendo tradiciones y los terrenos montañosos del norte, declaró Marcella Frangipane, profesora de arqueología prehistórica en Roma La Sapienza a Discovery News.