El público que asistió al Jardín Sonoro ovacionó la pieza, la cual fue resultado de un encargo por parte de un consorcio de instituciones europeas en 2014 para conmemorar el centenario de la Primera Guerra Mundial.
Y es que la expectación creció a medida que se acercaba la hora de inicio del concierto, y poco antes de las 20:00 horas la fila para ingresar al recinto llegaba a la mitad de la calle Salvador Novo, ubicada a un costado de la Fonoteca Nacional.
Incluso el propio Michael Nyman recibió a los asistentes del otro lado de una mesa en la que se ofrecían sus discos, donde firmó autógrafos y se tomó fotografías con sus seguidores.
A varias personas no les importó permanecer paradas con tal de escuchar un ciclo de canciones divididas en dos grupos de cuatro temas, precedidos y separados por música instrumental.Te podría interesar...








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