
Estos hechos tuvieron lugar el 4 de septiembre de 2014. A seis meses de distancia, Karla Silva habla en exclusiva para Revista Colibrí.
Me doy cuenta de que para hacer periodismo en México hay que tener huevos, valor. Yo lo he visto muy extremo, las situaciones, las problemáticas. Lo que la gente nos denuncia, sin querer, lo hacemos nuestro, lo hacemos personal. Personal en el sentido de que a final de cuentas pisamos callos, y habrá personas a las que les moleste lo que publicamos. Yo ya lo viví en carne propia. No va a faltar gente que te niegue información, que de alguna manera obstaculice tu trabajo, pero uno se sobrepone. Cuando cubres la fuente política, te enfrentas con personas que no saben ser políticos. Yo creo que mucha gente no entiende qué es nuestro trabajo. Lo que yo entendí en este medio es que necesitamos no sólo una preparación de corte académica y práctica en el marco de la comunicación, necesitamos capacitación de cómo tomar medidas de seguridad, cómo evitar riesgos y manejar protocolos.Después de la agresión de la que fue víctima, Karla Silva afirma que su medio no ha tomado las medidas de protección necesarias para los periodistas que ahí laboran. Silao una población de no más de 173 mil habitantes en donde no existen radiodifusoras, ni televisoras locales, dando como resultado un población que se abastece en los diarios de noticias sobre su municipio. Karla es la corresponsal del periódico El Heraldo de León en Silao. La única mujer en su ramo que ejerce la labor de reportera en dicha localidad. Ella se encarga de abastecer toda la información referente a la política, cultura, deportes, espectáculos y las denuncias ciudadanas que acontecen en este municipio así como en Romita, también en Guanajuato. Es una mujer de complexión delgada, cabello largo y castaño. Denota un ánimo alentador. Se puede ver seguridad en su mirada. Las primeras palabras que cruzo con ella me dejan ver no sólo a la reportera, sino a una mujer que le apasiona lo que hace y que, a pesar de haber sido víctima, decidió mirar desde el lado de alguien que exige justicia. En el poco tiempo que llevas en el medio has vivido una situación muy complicada, y a pesar de ella sigues con el dedo en la llaga ¿Qué le dices a las nuevas generaciones?
Yo tenía dos opciones: la fácil era irme del medio y dejar de escribir, y la difícil era seguir luchando por mi trabajo y por defenderme. Elegí la segunda. Gran parte de lo que sucede es porque no ponemos un alto, me refiero en cuestiones que no estén mezcladas con el crimen organizado. Desde el momento en que permites que te nieguen una entrevista, que te hagan esperar, que te agredan verbalmente. Es ahí cuando abrimos una puerta a ser permisivos. Yo lo único que les digo es que no abran esa puerta.Según el portal Sin Embargo, la reportera había escrito sobre las fallas de la administración que encabeza el alcalde Enrique Benjamín Solís Arzola. Dicho portal también obtuvo declaraciones de María Loreto Hernández, hermana de uno de los agresores, en las que la mujer afirma que el edil de Silao mandó golpear a la reportera a cambio de 5 mil pesos. Karla ahora vive día y noche con personas que se encargan de su seguridad. Seguridad que, afirma la reportera, le ha costado su privacidad y el buen ejercicio de su labor periodística. Gajes de un oficio que se enfrenta a un poder represor. Ha recibido apoyo de organizaciones externas como Artículo 19, Reporteros sin Fronteras y la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Según la reportera, la Fiscalía Especial para Atención de los Delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) no ha prestado atención al caso. Dicha instancia es la encargada de perseguir los delitos cometidos en contra de quienes ejercen la actividad periodística. El proceso sigue, Karla mantiene su convicción en el periodismo y lo llama una de las profesiones más gratificantes. Afirma que los periodistas salen cada mañana armados con tan sólo papel y pluma, enfrentando el plomo de aquellos que no quieren ser expuestos.