Alberto UNDA
Oaxaca, México.- Con serios problemas técnicos y un retraso de algunos minutos, finalmente se realizó el primer debate entre los nueve candidatos y candidatas por el octavo distrito electoral del Oaxaca de Juárez organizado más por empresarios que por el Instituto Nacional Electoral (INE) que además tuvo la sosa conducción de Luis Carlos Ugalde.

Salvo algunas alusiones personales entre los aspirantes al Congreso federal, hizo falta una confrontación clara entre las propuestas y las posturas expresadas por las y los candidatos que en su mayoría se limitaron a exponer un listado de buenas intenciones.
Quizarla parte más sustanciosade esta presentación en sociedad más que debate, fue la protsgonizada entre la candidata de Nueva Alianza, Sofía Valdivia y por Humberto López Lena del partido Morena, al desviar parte del tiempo para dar a conocer sus propuesta legislativas cuestionar al ex rector de la UABJO, Francisco Martínez Neri.quien además de responder contundentemente los cuestionamientos, le puso nombre y apellido al que dijo es el autor de los años tan difíciles que ha vivido la sociedad y la democracia en Oaxaca.
El candidato de la Coalición PRD-PT, Francisco Martínez Neri, en su replica a la candidata del PRI, Baetriz Rosdiguez, le recordó que fue Ulises Ruiz Ortiz quien reprimió y violentó las garantías individuales de los oaxaqueños y propició con su irresponsable manera de actuar los graves problemas que han afectado hasta nuestros días, a la ciudadanía de esta entidad.
Rechazó además, que como maestro universitario, este ejerciendo coacción para que los estudiantes de la UABJO, donde diariamente acude a impartir su catedra de las 7 a las 9 de la mañana, voten por él.
Lo de la coacción del voto, es dijo, el ex diputado local, es una acusación irresponsable e infundada: “como maestro universitario he procurado siempre, formar a mis alumnos con un alto sentido ético, he trabajado para formarles una conciencia crítica y el desarrollo de sus capacidades para que puedan tomar las mejores decisiones”.
Los candidatos Beatriz Rodríguez Casasnovas, del PRI, Sofía Valdivia, de Nueva Alianza, Jorge Morales Alducin, de Encuentro Social, Humberto López Lena de Morena, Miguel Morales Amaya del Verde Ecologista y Alfonso Rule Castro, del Movimiento Ciudadano, mostraron una evidente falta de preparación y capacidad para articular con claridad sus señalamientos, todos leyeron y mal, los apuntes que llevaron para poder hacer sus planteamientos.
Por otro lado, las preguntas preparadas presuntamente por un grupo de notables de cuatro mujeres y cuatro hombres, dejaron mucho que desear. Ningún cuestionamiento serio y de fondo hubo para las tres candidatas y para los seis candidatos, quienes se limitaron a responder el débil interrogatorio.
En un tema coincidieron los nuevos aspirantes: el hartazgo que vive la sociedad oaxaqueña por miles y miles de maestras y maestros que cobran puntal y religiosamente sus quincenas, sin cumplir la responsabilidad de enseñar, lo cual tiene a Oaxaca en los últimos lugares de educación.
El silencio prolongado de la candidata del PRI, Beatriz Rodríguez Casasnovas, fue notorio mientras que el resto de los candidatos, cuestionaron el nivel de impunidad, corrupción e ineficiencia de la clase política gobernante, tanto a nivel federal como estatal.
También estuvieron de acuerdo en que sin una educación de calidad, Oaxaca, no podrá abandonar su situación de miseria, atraso y marginación, por ello, postularon que es preciso mejorar la infraestructura educativa, pues prevalecen aun aulas en condiciones no aptas para el aprendizaje.
A quienes formularon las preguntas, de plano se les olvidó proponer temas para que los candidatos hablaran de la inseguridad, la falta de empleos y oportunidades, la ausencia de inversiones para el estado, los graves problemas en materia de salud, con un paro en la red hospitalaria que ya cumplió una semana y que mañana será total en el Hospital Civil.
Nadie hizo referencia a la anarquía en el transporte urbano y en el taxismo y tampoco nadie se acordó de la grave situación que viven las mujeres y hombres del campo oaxaqueño o de las invasiones en la zona de los Chimalapas ni menos de los feminicidios que se incrmenta impunemente.
En suma, más que un debate fue un pálido muestreo de lo que piensan y proponen los aspirantes al Congreso Federal, para supuestamente ofrecer alternativas viables a la situación que vive Oaxaca, pero que a la larga van por sus millonarias dietas y a hacer negocios con moches para etiquetar recursos.
Luis Carlos Ugalde, con su actuación hizo más aburrido el debate y se despidió dando consejos para alentar el voto, olvidando que fue uno de los principales autores materiales de impedir la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México.
Lo que si quedo en claro, es la voracidad de las Cámaras empresariales al creer que con este debate, ayudarían a posesionar a sus amigos de negocios, Alfonso Rule Castro, Humberto López Lena y Sergio Bello Guerra, quienes cada que abrían la boca, era para proponer leyes que los hagan más rico a costa de los y las oaxaqueñas.