En un ‘mundo’ donde la victoria se puede obtener en uno o dos segundos, los robots creados por estudiantes mexicanos lograron triunfar en un torneo de clase mundial.
Oaxaca, México.-Los campeones de RobotChallenge 2015, que se realizó en Viena, Austria el 11 y 12 de abril,
están de vuelta en México y este viernes 17 de abril se presentaron en el Centro de la Ciudad de México para
mostrar los desarrollos con los que brindaron a México cuatro medallas de oro, cuatro de plata y una de bronce.
Ellos son
en su mayoría estudiantes del IPN en la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA) y de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), Unidad Zacatenco.
Todos se mostraron felices ante la prensa por las preseas obtenidas.

Los integrantes
son jóvenes estudiantes que rondan los 19 a 21 años de edad; cursan los últimos semestres de carreras relacionadas con la ingeniería y, aunque quizá no han siquiera definido su futuro profesional, y
a obtuvieron un gran honor para el país.
Robots que pelean y brindan mérito propio
Si bien un robot – como cualquier dispositivo electrónico –
está sujeto a que se actualicen sus partes para que adquiera nuevas capacidades y siga funcionando, los estudiantes del IPN
tienen la consigna de crear proyectos propios, nuevos y que sean competitivos para eventos como RobotChallenge.
Dusthon Llorente, quien lleva dos años participando en el equipo de robótica del UPIITA, indica que
su grupo participó con 12 robots y compitieron con Alemania, Polonia, Italia, Japón y China.
¿La categoría más reñida? Mini Sumo, porque “es una categoría antigua y hay muchos prototipos a vencer”, dice Llorente.
La dinámica en las competencias es muy sencilla,
se ponen dos prototipos en un área definida y el que saque al oponente de esa área gana. “Suena fácil, y gracias a eso hay mucha competencia”, dice Dusthon.
Llorente, quien tiene complexión delgada y cabello castaño, dice que
los prototipos son realizados “desde cero” por los estudiantes. “Desde el diseño mecánico y la elaboración de la electrónica son elementos que nosotros hacemos mediante nuestra creatividad.
Es lo bonito de esto”.
Obtener el éxito es cosa de un segundo
Humberto Rodríguez, uno de los programadores en el equipo de ESIME Robots en Zacatenco, comenta que
su grupo obtuvo el primer lugar en Mini Sumo con el robot ‘Daka’. Compitieron con países como
España, Letonia, Polonia, Rumania, Alemania, Italia y Rusia.
Él explica que un duelo
depende de la velocidad de los robots pues los encuentros duran entre 1 y 2 segundos.
El primero que salga del dojo pierde, por lo que se tiene que hacer estrategia
para triunfar de la manera más rápida; como el robot es autónomo (es decir, se programa para que actúe ‘solo’) se le instruye, por ejemplo,
para que saque por un lado al oponente o el lado posterior.
“Mediante los sensores
se ubica dónde está el contrincante y nuestro robot es programado para
reaccionar de la manera más rápida”, concluye Rodríguez.