
Sin embargo, Soriano Ariza agregó que esta premisa es falsa y de muy alto riesgo, dado que el alcohol daña a un menor de edad, lejos de protegerlo.
Añadió que los adultos deben tener presente que los niños y los jóvenes menores de edad no están preparados para recibir bebidas alcohólicas en su cuerpo, ya que sus órganos no se han desarrollado completamente y pueden ser dañados por el alcohol.
Incluso, el también Comisionado Nacional contra las Adicciones, resaltó que un niño que consume alcohol cuadruplica su riesgo de ser alcohólico en el futuro.
Además, expresó su preocupación de que en los últimos 20 años disminuyó la edad de inicio en el consumo de alcohol, registrándose a partir de los 12 años.
“Lo verdaderamente sustancioso de entablar una comunicación directa entre padres e hijos al hablar de los riesgos de beber alcohol a una edad temprana, es que estamos promoviendo habilidades para la vida de los niños y jóvenes, mismas que les permitirán tomar decisiones certeras a lo largo de su vida”, dijo.