
Detallaron que esta fue una oportunidad de establecer un puente de diálogo entre los diversos actores de la sociedad local, así como también un espacio para la reflexión colectiva y la comprensión del conflicto que polarizó a la sociedad y en el que se cometieron violaciones a los derechos humanos.
Asimismo, indicó que están garantizando que les vaya bien, que no silencie su trabajo, que llegue a su objetivo, caminar sin retos o preocupaciones y responder a los objetivos por los cuales fueron llamados.
Carmen Aristegui señaló que no se debe permitir que se mantenga la impunidad, por lo cual, la sociedad y las víctimas deben estar al pendiente para darle seguimiento al caso.
A su vez, el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, indicó que a través de estos ejercicios se rompió el silencio, para exigir justicia, y para que de esta forma se aplique la justicia.Te podría interesar...








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