Sin embargo, agrega Reuters, “por medio de una solicitud de información pública, Reuters accedió a documentos que mostraron que Peña Nieto en realidad compró la propiedad en cuestión -un terreno de mil metros cuadrados en el pueblo de Valle de Bravo- en 1988 de manos de un tercero. Pagó 11.2 millones de pesos, o unos 5 mil dólares de esa época, según el registro. Su declaración muestra a la propiedad valorizada en sólo 11 mil 200 viejos pesos o cinco dólares en esa época. Reuters no pudo determinar por qué Peña Nieto presentó la compra como una donación y declaró un precio menor”.
En carta dirigida a Simon Gardner, jefe de la oficina para México y América Central de la Agencia Reuters, el coordinador de comunicación social de la presidencia de la República, Eduardo Sánchez, explica que dicha propiedad fue adquirida hace 27 años por el padre (finado) del hoy presidente de la República, quien determinó ponerla a nombre de su hijo Enrique Peña Nieto, de entonces 22 años de edad. Esta donación ha sido consignada en las diversas declaraciones patrimoniales presentadas por el licenciado Peña Nieto a lo largo de su vida pública.
“La nota referida omite consignar un dato importante: la cantidad de once millones doscientos mil pesos equivale precisamente a once mil doscientos de los llamados nuevos pesos. El monto de la compraventa sufragado por el padre del hoy presidente de la República respecto al inmueble en cuestión, fue de pesos, según se acredita en la escritura que está a disposición de cualquier persona en el registro público de la propiedad. Así lo consignó Enrique Peña Nieto desde 1993 en su primera declaración patrimonial que consideró la modalidad de “viejos” y “nuevos pesos”, criterio que mantuvo en las subsecuentes declaraciones”.
El texto agrega que, “por lo que respecta a las conversiones que usted hace de los llamados viejos pesos a dólares, quiero resaltar que resulta inverosímil que pretenda convertir montos de 1982 usando un tipo de cambio actual (1 dólar por 15.3510 pesos mexicanos). La agencia no sólo omite calcular la inflación en México en el transcurso de estos 33 años y la plusvalía de los inmuebles con el paso del tiempo, sino, lo más elemental, el desliz del tipo de cambio peso-dólar – más del mil 800 por ciento de esa fecha para acá, por lo que la valuación que usted hace carece de rigor y tergiversa notoriamente la realidad”.
Rechaza además que, como lo señala la nota de Reuters, la oficina del presidente no quiso hacer comentarios a pesar de que se le pidió varias veces explicaciones sobre las discrepancias en los documentos.
“Lamento mucho que falte usted a la verdad con esta afirmación. En su teléfono celular encontrará varios recados -escritos y de voz- del día ayer, en los que hay constancia de que lo buscamos para atender su solicitud de información, así como varios correos electrónicos en los que de manera fehaciente se demuestra que quisimos hacer comentarios que usted no estuvo en disposición de atender por razones que desconocemos”, concluye.Te podría interesar...








Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí