Los cambios geográficos por estas fricciones influyen en el clima, el medio ambiente y la ecología Antes del terremoto, el Everest se había desplazado 40 centímetros en la última década, pero en la dirección contraria a la que lo desplazó el terremoto, es decir, hacia el noreste, mientras que su altura aumentó en tres centímetros.
La montaña, que chinos y tibetanos llaman Qomolangma, se ha movido a una velocidad de cuatro centímetros por año, y ha ‘crecido’ 0,3 centímetros cada doce meses entre 2005 y 2015, según la Administración Nacional de Cartografía e Información Geológica de China, que comenzó a controlar los movimientos del ‘Techo del Mundo’ hace una década.
Fuente: 20 minutosTe podría interesar...








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