El padre Solalinde Guerra externó que se cumplieron las amenazas del comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Ardelio Vargas Fosado, quien le dijo que “¡ni madres” iba a permitir que los migrantes continuaran su caravana a la capital del país y que quienes los apoyaran serían acusados de tráfico de personas.
El viacrucis del migrante, encabezado por migrantes centroamericanos y activistas nacionales y extranjeros comenzó, el 24 de marzo en el estado de Chiapas y tras siete días llegó el 31 de marzo al territorio oaxaqueño donde fue recibido en el poblado de Corazones, agencia municipal de Chahuites.
La semana pasada se instalaron tres retenes en el Istmo de Tehuantepec por militantes, agentes de migración y policías para no permitir la salida de la caravana a la ciudad de México.
Cuando Solalinde y su equipo se trasladaron al retén no lo encontraron solo vieron policías antimotines con armas largas, elementos de la Policía Federal y de Migración, así como seis autobuses donde podrían llevarse a los migrantes y repatriarlos, fue entonces que decidieron retirarse.
“El equipo ya está trabajando en México entrevistándose con senadores y con personal de la Visitaduría de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) porque lo que se busca con esta caravana es visibilizar lo que está pasando en la frontera sur donde se han incrementado los delitos en un 90%”, afirmó.
Solalinde cuestionó el Operativo Frontera Sur porque en los hechos se han incrementado los crímenes, violaciones, asaltos y robos mientras el programa especial de migraciones lo tiraron a la basura.
La caravana hasta la tarde de éste domingo no había podido salir.
Por: Rebeca LunaTe podría interesar...








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