A la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, lo cual generó un movimiento social que busca impedir los comicios, se suma el impacto del crimen organizado en las campañas.
En Guerrero, considerado el segundo estado más pobre del país y primer productor de amapola, el próximo 7 de junio se elegirán gobernador, 46 diputados locales, 81 alcaldes y legisladores federales, en un contexto de violencia y polarización social.
En el tramo final de la contienda, diversas encuestas señalan que la gubernatura es disputada por tres principales candidatos: Beatriz Mujica del PRD-PT; Héctor Astudillo del PRI-PVEM y Jorge Camacho del PAN.
Aunque se han documentado amenazas del crimen a los candidatos a gobernadores, como la retención de Luis Walton, abanderado de Movimiento Ciudadano, por un grupo armado en Chilapa, el impacto de la violencia con saldos mortales se ha dado en los comicios municipales.
Apenas cuatro días después de iniciar las campañas, el 10 de marzo, Aidé Nava González, aspirante del PRD a la alcaldía de Ahuacuotzingo, fue secuestrada por un grupo armado y después decapitada y arrojada a un baldío. Unos años antes, su esposo, Francisco Quiñónez Ramírez fue asesinado con los mismos signos de tortura.
En esa misma zona, donde las bandas del narcotráfico de Los Rojos y Los Ardillos se disputan el territorio, Ulises Fabián Quiroz, candidato del PRI-PVEM a la alcaldía de Chilapa, fue acribillado a tiros, y el Revolucionario Institucional tardó más de una semana en definir a su substituto debido a que nadie, de los posibles contendientes, quería tomar la candidatura.
A menos de dos semanas de la votación, tanto las autoridades locales como federales reconocen como focos rojos la región de la montaña guerrerense, en particular, los municipios de Tlapa de Comonfort, donde existe un movimiento anti elecciones que suma los adeptos de normalistas, magisterio disidente, policías comunitarias y organizaciones civiles.
Otro de los puntos considerados de atención especial es el municipio de Chilapa, donde ningún candidato ha logrado hacer campaña debido al temor de sufrir un atentado y la región vive una crisis de inseguridad debido a la ola de desapariciones forzadas.
Michoacán
En Michoacán, los candidatos que compiten por la gubernatura, entre ellos, Luisa María Calderón del PAN y Silvano Aureoles del PRD, han aceptado que a pesar del combate frontal del gobierno federal contra el narcotráfico, la criminalidad todavía persiste en diversas regiones.
Sin embargo, los episodios más violentos han ocurrido en la frontera entre Michoacán y Jalisco, donde hace apenas unos días, el candidato de Morena a la alcaldía de Yurecuaro, Enrique Hernández, fue asesinado cuando salía de un mitin.
Hernández era un conocido líder de autodefensas que en 2014 decidió tomar las armas y enfrentar al cártel de Los Caballeros Templarios, que sembraron el terror en esa región a través de secuestros y extorsiones.
En la misma zona colindante con Jalisco, hace unas semanas, la Policía Federal realizó un operativo en el municipio de Tanhuato, cuyo resultado fueron 42 fallecidos, presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Te podría interesar...








Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí