
Destaca, entre las irregularidades detectadas por el máximo órgano de fiscalización del país, un subejercicio, al 31 de diciembre de 2013, del 88.5 por ciento del total de recursos etiquetados para el Fasp, lo que equivale 245 millones 686 mil 600 pesos: dinero no devengado, según consta en el reporte de los auditores, por “la formalización del Convenio de Coordinación y de su Anexo Técnico –condición para el ejercicio de los recursos en la que participan el gobierno federal y el estatal–” y porque no existía dinero en la cuenta bancaria destinada para tal fin, ya que éste fue trasladado a otras cuentas del estado.
Al 30 de junio de 2014, el monto ejercido por la entidad fiscalizada pasó de 31 millones 928 mil 900 pesos a 48 millones 15 mil 700, sobre todo a raíz de la reprogramación que el Consejo Estatal de Seguridad Pública del Estado de Michoacán realizó de las metas originales de los recursos del Fasp. Reprogramación de 11 millones 677 mil 100 pesos que justificó bajo los argumentos de “planeación inadecuada de las acciones por realizar” y de “cambios de proyectos y replanteamiento de necesidades”.
Como puede observarse, para mediados de 2014, fecha de corte de la revisión, el porcentaje del subejercicio de los dineros transferidos de la federación a la hacienda pública michoacana para tareas específicas de seguridad pública fue del 82.7 respecto del 88.5 reportado al cierre de 2013, lo que representó un monto de 229 millones 599 mil 800 pesos.
El Informe general de la Cuenta Pública 2013, a cargo de la ASF, califica la situación como subejercicios “significativos y recurrentes” por parte de los gobiernos locales respecto de algunos fondos y programas. Tal es el caso del Fasp –que forma parte del Ramo General 33 Aportaciones Federales para Entidades Federativas y Municipios–, cuyo monto total para 2013 ascendió a 7 mil 631 millones 760 mil 775 pesos, de los cuales quedaron sin devengar para el año fiscal correspondiente 3 mil 587 millones 900 mil pesos, es decir, el 47 por ciento del total presupuestado.
El Fasp, previsto en los artículos 25, 44 y 45 de la Ley de Coordinación Fiscal, contempla los dineros etiquetados para los rubros siguientes: reclutamiento, formación, selección, evaluación y depuración del personal vinculado a la seguridad pública; equipamiento de policías judiciales o preventivos, peritos, agentes del Ministerio Público y custodios de centros penitenciarios; operación de la red nacional de telecomunicaciones e informática para la seguridad pública y el servicio telefónico nacional de emergencia; e infraestructura de instalaciones de procuración e impartición de justicia, de cuerpos de seguridad y de centros penitenciarios.
Con relación a la eficiencia y eficacia de las metas del Fasp para el gobierno de Michoacán en el ejercicio fiscal 2013, la ASF reporta que los índices delictivos de robo a bancos, secuestro, lesiones y homicidio presentaron variaciones al alza con respecto de 2012 de hasta el 157.1 por ciento para el primero de los casos, y de 43.7, 6.5 y 5.4 para los subsecuentes. En tanto, los delitos de robo a transeúntes, robo de vehículos, robo a casa habitación y robo a negocios mostraron variaciones a la baja de 3.2, 4.5, 6 y 6.4 por ciento, respectivamente.
Con relación al programa con prioridad nacional: Registro Público Vehicular, el gobierno de Michoacán falló, igualmente, en la presentación de evidencia del personal capacitado, de la instalación de tres centros de verificación, de la colocación de dos arcos de monitoreo, de los reportes de los centros de monitoreo, de las constancias del padrón vehicular, así como del estado que guarda la iniciativa de modificación del Reglamento de Tránsito Estatal en el Congreso.
La quinta promoción de responsabilidad administrativa refiere el incumplimiento de las metas del programa con prioridad nacional: Fortalecimiento de Programas Prioritarios de las Instituciones Estatales de Seguridad Pública e Impartición de Justicia, en función de que no se alcanzaron los montos de la inversión en infraestructura y equipamiento comprometidos.
Finalmente, la ASF apunta que la entidad fiscalizada no contó con indicadores del Fondo de Aportaciones Federales ni de los programas y convenios que servirán de base para evaluar los resultados de dichos recursos.
A partir de lo anterior, el organismo coadyuvante de la Cámara de Diputados para la revisión de la Cuenta Pública advierte que “el estado no dispone de un sistema de control interno adecuado que le permita identificar y atender los riesgos que limitan el cumplimiento de los objetivos del fondo, la observancia de su normativa y el manejo ordenado, eficiente y transparente de los recursos”.
Con el objetivo de conocer la posición oficial respecto de las inconsistencias detectadas por los auditores y, en su caso, la forma en que éstas fueron solventadas, se solicitó entrevista con el gobierno de Michoacán a través de Georgina Morales Gutiérrez, coordinadora General de Comunicación Social. Hasta el cierre de esta edición, no hubo respuesta.
Flor Goche, @flor_contraTe podría interesar...








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