Oaxaca. México.- En ningún país del mundo, alguien podrá encontrar un sindicato-mafia con las mañas, trampas, turbios negocios, dobles discursos y actitudes beligerantes, retardatarias, agresivas y violentas, que provocan gravísimos perjuicios a quienes ponen como pretexto de su lucha: las y los niños oaxaqueños, como es el de los mafiosos sindicalistas del Cártel de la Sección 22 de la CNTE.
Cada día primero de mayo, desde hace 35 años, la comisión política de la 22, entrega al gobierno del estado, -en los últimos años paralelamente lo entregan en Gobernación, en lugar de la Secretaría de Educación Pública-, un exagerado y abusivo paquete de exigencias, que nada tienen de “pliego petitorio”, y que para el día 15 cuando se celebra el “día del maestro”, las autoridades deben regresar con el 100 por ciento de respuestas resueltas.
Esta manera de actuar, tienes diversas aristas: la primera trampa empieza porque las demandas y exigencias las entregan faltando 14 días, para que les ofrezcan solución, cabe preguntar ¿si cada año, las voraces peticiones son las mismas, por qué no entregan el paquete desde enero, por ejemplo, para darle a las autoridades competentes, la oportunidad de ver dónde pueden conseguir los cientos de millones de pesos, que se requieren para atender a esta mafiosa organización?
Desde siempre, el magisterio “democrático” se ha negado a hacer público transparentar el contenido real de sus demandas; tampoco permiten que la sociedad civil, vía los padres de familia atestigüe o participe en las mesas de negociación que se instalan para revisar los reclamos y exigencias magisteriales.
Menos aún permiten que los medios de comunicación, presencien"sus negociaciones" “en lo oscurito” para que nadie, que no sean los líderes del Cártel 22, se enteré de los “arreglos” y las “prebendas” que para su beneficio personal, obtienen estos probos, dirigentes del magisterio oaxaqueño.
Otro elemento nocivo o segunda trampa, es que los maestros hacen del documento cuyo objetivo central debiera ser el tema salarial y laboral, un pliego lleno de exigencias de orden político, que absolutamente nada tiene que ver con la educación, de más de un millón de alumnos, de la entidad.
Esta parte del paquete anual del magisterio, es el que mayor dificultad representa de atender por los gobiernos estatal y federal, porque involucra temas delicados como el rechazo a la reforma educativa, el exterminio de todo lo que huela a la Sección 59 del SNTE, la aparición con vida de los 43 estudiantes de Ayotzinapa e incluso la libertad de “maestros secuestradores”, que los de la 22 llaman presos “políticos”.
El pasado viernes, con marchas por cuatro rumbos de la capital, los maestros, desfilaron para culminar su caminata en el zócalo, donde acto seguido entregaron al gobernador del estado, Gabino Cué Monteagudo, su paquete.
Estas mujeres y hombres que puntualmente cobran sus quincenas, igual que Rubén Núñez Ginés, quien se embolsa 100 mil pesos mensuales sin trabajar, tan solo en mayo, no cumplirán el deber de abrir las escuelas y enseñar a los casi un millón de alumnos, durante 5 días hábiles, más seis inhábiles de tres fines de semana, lo que hace un total de 11 días sin laborar.
Para que no quede la menor duda de quién está aprovechando la coyuntura del calendario electoral para hacer jugadas y posicionarse en el ajedrez del tablero político oaxaqueño, basta ver la manera magistral en que José Murat está moviendo sus piezas.
Primero al más alto nivel del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional, se movió para que su compadre, amigo y compañero de andanzas políticas, Fidel Herrera Beltrán, fuera designado delegado general del CEN priista en el estado.
Este mes abundan las velas y es de esperar que en las que se celebren en el rincón tropical del istmo, como las que se realicen en la capital del estado, vuelvan aparecerán los Murat, para seguir tejiendo finamente sus propósitos políticos.
Seguramente todos recuerdan, que la pasada navidad, Heliodoro Díaz Escárraga, hoy flamante candidato del PRI por el VI distrito con cabecera en la Heroica Ciudad de Tlaxiaco, hizo fama en las redes sociales a nivel nacional, al presumir el auto Porsche color taxi oaxaqueño, cuyo precio rebasa el millón de pesos, que le regaló a su hijo Heliodoro Díaz Aguirre, en ese entonces, director jurídico de LICONSA.
Aunque en ese tiempo, se habló de que la Secretaría de la Función Pública, abrió una investigación para conocer de dónde salieron los recursos para un obsequio tan caro, Díaz Escárraga, logró que su partido, lo impusiera como aspirante a la diputación federal.
Lo que más llamó la atención, fue la diferencia entre el lujoso Porsche que El Yoyo, regaló a su hijo, y que él mismo celebró como un bonito regalo de Santa Clos y el modesto auto marca Athos, cuyo valor no rebasa los 130 mil pesos, pagaderos en mensualidades, en que viajaban los integrantes del equipo de campaña del candidato a representante popular, que fueron víctimas del atentado.
Otro que tampoco hacer su chamba para ganar la diputación por el octavo distrito con cabecera en la capital del estado, es Sergio Bello, cuya “casa de campaña” en la calle de Venecia por San Felipe del Agua, todo el tiempo está cerrada a piedra y lodo, no se nota ningún movimiento, ni dentro ni fuera del inmueble.
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