
Oaxaca, México.-Quien se consideró de los más afectados en sus pretensiones personales, por la reforma política aprobada por la LXII legislatura del estado, -con la bancada priísta incluida-, fue, Eviel Pérez Magaña, quien sin atreverse a mencionar por su nombre al director general del Infonavit, Alejandro Murat Hinojosa, dijo: “no se vale esa reforma, sobretodo en la parte que reduce los tiempos de residencia al pasar de cinco a tres años para ser candidato a gobernador”.
El expresidente municipal, olvidó por completo, la pésima administración realizada cuando estuvo al frente del cabildo, la corrupción e ineficacia, con promesas incumplidas, fueron el signo distintivo de su “brillante gestión”.
En 2008 recibió de manos de Manuel de Esesarte, la presidencia municipal, quien había entrado al relevo para cubrir interinamente a Jesús Ángel Díaz Ortega. El actual delegado de Banobras, le entregó una administración saneada y con 50 millones de pesos en la tesorería.
Hernández Fraguas, también dejo “mucho que desear” como alcalde y cuando se fue de diputado local, y ante los nulos avances alcanzados en su paso por la alcaldía, recurrió al viejo truco de afirmar: “entregamos buenas cuentas, se cumplió a cabalidad el plan de trabajo”, aseguró sin rubor.
Ahora que tiene un cargo decorativo en el CEN del PRI, pues le quitaron el de ser representante priísta ante el INE, José Antonio Hernández Fraguas, quien de paso siente que él puede ser el candidato tricolor a la gubernatura del estado, se apresura a hacer críticas sin ton ni son, pues es su forma de decir: “acá estoy para lo que se ofrezca” y de paso quedar bien con el que pueda ser el bueno por el PRI, para la candidatura en el 2016.
Por las dudas, JAHF, le dio de paso un rayón a Alejandro Murat, pues a propósito de la aprobación de la reforma electoral en Oaxaca, afirmó:
“Debo ser muy claro, yo creo que lo mejor para Oaxaca es que el próximo gobernador o gobernadora sea gente que conozca el estado, que haya caminado y sobretodo sepa dónde está parado y realmente conozca, cuál es el tamaño de los problemas que tiene el estado”.
Hace años cuando José Murat era candidato, lo cuestionó y sacó provecho de ello, lo mismo hizo con Ulises Ruiz y Eviel Pérez Magaña.
De URO, dijo que su gestión era un “cochinero” y fue premiado como Secretario de Administración y luego como presidente municipal, y apegado a su modus operandi, dijo de Eviel Pérez Magaña, que era un “burro”, que no había terminado, ni la primaria, y fue el primero en levantarle la mano al tuxtepecano, cuando éste fue ungido como candidato a gobernador, en tanto que JAHF, amarraba una diputación federal, por la vía plurinominal.
Ese es, el tradicional modus operandi de Hernández Fraguas y del cual no se aparta, porque le deja muy buenas ganancias.
Entonces, otra vez algo quiere, por eso anda muy “crítico” haciendo tronantes declaraciones.
FLAVIO SOSA RESULTÓ AHORA UN HOMBRE CULTO Y PROTECTOR DEL PATRIMONIO DE LA CIUDAD
Ante el lío armado en torno a la construcción del Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca, (CCCO), no faltan individuos descaradamente oportunistas como Flavio Sosa Villavicencio, conocido como “El demonio de Tasmania” quien por lo que se ve, ahora sorprendió al maestro Francisco Toledo, pues el pintor, dejó que junto con José Luis Bustamante, Flavio se hiciera presente en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, (Iago), ambos lo asesoraron para elaborar un documentos, donde se solicita al cabildo, cancele las obras para edificar el citado centro.
Un grupo de ciudadanos, constituyó un Frente de Defensa del Cerro del Fortín, y ahí apareció la siniestra personalidad de Flavio Sosa, creador en 2006 de la APPO, que se encargó de poner de rodillas a los oaxaqueños, destruir parte importante del patrimonio edificado de la capital del estado y alterar la paz social y la convivencia en la entidad.
Ahora resulta que Sosa es un hombre culto, preocupado por proteger el patrimonio de la capital del estado, el mismo que con furia inaudita, destruyó durante la crisis provocada por la Sección 22 y la APPO, y ahora sugiere, solicitar al municipio que intervenga y pare la obra en el cerro del fortín.
El oficio fue redactado de manera tramposa y mañosa, nadie del frente, firma como responsable la solicitud, con ello se busca aparentar que este nuevo membrete está integrado por muchísimos ciudadanos y se recurre al desgastado argumento, de que los une el amor a Oaxaca y la conservación de nuestro histórico entorno.
El Demonio de Tasmania, ha de pensar que los oaxaqueños, ya no se acuerdan que él personalmente, al frente de la nefasta APPO, encabezó, azuzó y provocó la destrucción de diversos lugares del Centro Histórico de Oaxaca.
Valiéndose de todo tipo de argucias y la falta de liderazgo de los partidos de oposición, Flavio Sosa, de manera inexplicable, llegó como diputado local al Congreso del Estado,donde para asombro de propios y extraños, fue nombrado presidente de la Comisión de Cultura de la LXI legislatura, por ello, hace unas semanas, se anduvo promoviendo como nuevo secretario de las Culturas y las Artes del gobierno estatal.
Como no se le hizo, ahora se acercó al pintor Francisco Toledo y ya forma parte del Frente en Defensa del Cerro del Fortín, hay que recordarle al maestro quien es en realidad El Demonio de Tasmania, a quien lo único que le interesa, es el poder y el dinero y si para ello, tiene que destruir al estado, nada lo detiene.La prueba más clara fueron los aciagos meses que vivimos en 2006, los oaxaqueños y quienes se atrevían a visitarnos, con un caos violento y ominoso, provocado por una mafiosa organización como la APPO, inventada precisamente por Flavio Sosa, para cobrarle a URO, el que lo haya retirado junto con otros líderes sociales, de la nómina gubernamental, donde puntualmente, cobraba y sacaba beneficios, el ahora trasformado en “culto protector del patrimonio y la vida de capitalinos”.
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