octubre de 1968".
Villarreal leyó párrafos de otro de los últimos libros de González de Alba, "Mi último tequila" y señaló que con ambos volúmenes se despidió de este mundo.
El escritor y periodista destacó la constancia de González de Alba y su afán por desmentir los mitos que rodearon a los acontecimientos de Tlatelolco. También hizo referencia a las divergencias que tuvo con la izquierda y de sus diferencias irreconciliables con algunas personas, como Elena Poniatowska.
Luis, dijo, siempre estuvo comprometido con la verdad, "aunque eso no les guste a los que solo quieren creer su propia verdad".
Woldenberg lo recordó como un "maestro a distancia", un "amigo entrañable". Este nuevo libro, aseguró, es una especie de testamento, un expresivo resumen del 2 de octubre de 1968, "un texto decantado por el tiempo, de alguien que defiende su verdad", "un relato honesto, sin ganas de construir héroes".
Por su parte, Héctor Aguilar Camín expresó que tanto él, como su esposa, la escritora Ángeles Mastreta, aún no se acostumbran a la ausencia de Luis González de Alba, especialmente en estos días de la FIL Guadalajara, ya que cada año sus presencia en la feria era también el pretexto para visitar al escritor y ensayista.Te podría interesar...








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