
Las pertenencias de la célebre pintora -fotografiadas por Ishiuchi- fueron descubiertas en el año 2004 en un baño de su casa, donde estuvieron ocultas tras su muerte alrededor de medio siglo por orden de su marido, el reconocido muralista mexicano Diego Rivera.
En algunos de los objetos se pueden apreciarse los signos del paso de los años, como en los llamativos trajes inspirados en el atuendo tradicional de las mujeres de Oaxaca que aparecen descoloridos y roídos; sus piezas de cerámica, descascarilladas; o su esmalte de uñas, completamente seco.
Para la fotógrafa japonesa, la pieza más conmovedora de entre el centenar de objetos que retrató es un par de zapatos ortopédicos de la artista en los que aún se observa la anatomía de sus pies.
“Eran una manera de remediar su tara física, de ajustar su cuerpo y de buscar la alegría de vivir”, apuntó.
Kahlo padeció durante su vida los estragos que dejó en su cuerpo la enfermedad de la polio que tuvo de niña y el accidente de tráfico que sufrió a los 18 años y que, finalmente, provocaron la amputación de su pierna derecha un año antes de morir.
“No conocía demasiado su obra antes de viajar a México. Sin embargo, ahora me siento muy íntimamente ligada a su figura”, aseguró Ishiuchi en la Shiseido Gallery de Tokio, donde permanecerá su exposición hasta el próximo 21 de agosto.
La artista japonesa, galardonada con el premio internacional de fotografía de Hasselblad Foundation en 2014, también ha realizado otras series fotográficas a través de objetos cotidianos, como el realizado a víctimas de la bomba atómica de Hiroshima e incluso de su propia madre.Te podría interesar...








Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí