
De acuerdo con la Dirección General Adjunta de Quejas de Conapred, al padre Hugo Valdemar se le interpuso una queja en su contra por presuntos discursos homofóbicos, esto por las manifestaciones realizadas por el sacerdote en una entrevista realizada por el semanario Desde la Fe.
El Conapred dio un lapso de diez días hábiles para contestar, rindiendo un informe pormenorizado en el que se afirmen, refuten o nieguen todos y cada uno de los actos o prácticas discriminatorias imputadas, así como información detallada y documentada de los antecedentes del asunto, sus fundamentos y motivaciones.
Le proponen que “a través de la conciliación puede avenirse a las partes para resolver el asunto por ese medio, de conformidad con el artículo 64 de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, por lo cual le pido su valioso apoyo para que también manifieste en su respuesta si acepta participar en ésta, a fin de que este Consejo lo cite a la audiencia de conciliación respectiva”.
Sin embargo, para Valdemar este hecho advierte una “persecución legaloide” en contra de instituciones como la Iglesia, aunado a que funcionarios como la presidenta de la Copred, Jacqueline L’Hoist Tapia, hace declaraciones sobre los procesos que aún no se resuelven.
Afirmó que no ha expresado o realizado el acto discriminatorio del cual injustamente se le acusa, solo ha hecho uso de la libertad de expresión acorde con su doctrina y creencia religiosa
Señaló que en el caso de los 15 requerimientos a jerarcas católicos, el Conapred procedió sin sustentos, y puso el ejemplo del obispo Felipe Arizmendi, de San Cristóbal de las Casas, quien recibió un documento sin tener nada que ver.
“Él ha sido absolutamente respetuoso y le llegó requerimiento por una frase que no tiene nada que ver”, aseguró Valdemar Romero.
El sacerdote negó que buscarán acercamiento con el Conapred y el Copred, pues es “imposible acercarnos con nuestros verdugos, el verdugo ejecuta, no dialoga, y ellos están actuando como verdugos ideológicos”,
Sostuvo que se busca imponer en México “un imperialismo de género” más que una agenda de derechos y, citando al Consejo de Estrasburgo de Derechos Humanos, y apuntó que el matrimonio no es un derecho sino un contrato civil para preservar el modelo de familia.Te podría interesar...








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