El dirigente es investigado por los delitos de robo calificado con violencia y tentativa de homicidio. NTX / ESPECIAL[/caption]
Los homicidios dolosos del SESNSP forman parte del proyecto “Incidencia delictiva”, del cual no se han publicado los datos metodológicos pertinentes, desde que se hicieron públicas sus cifras desde 2010, carencia ampliamente criticada por expertos de diversos organismos civiles.
En los certificados de defunción que utiliza el INEGI se anota la causa directa de la muerte, según las normas y categorías de la Organización Mundial de la Salud (OMS); en el caso de las muertes violentas, se debe especificar si la causa fue accidente, homicidio o suicidio.
En el caso del SESNSP, la falta de documentos metodológicos impide precisar conceptos: “algunos analistas suponen que las cifras se refieren a números de delitos, mientras que otros las interpretan como números de averiguaciones previas o carpetas de investigación”.
En lo que respecta al INEGI; los datos de los certificados se cotejan con información del Registro Civil y del Ministerio Público: por cada certificado debe existir un acta de defunción y viceversa; y todas las defunciones por homicidio deben dar inicio a investigaciones ministeriales.
El IBD advierte además que para los registros del SESNSP, las entidades no siguen una metodología común de reporte: “hay estados con aumentos drásticos de homicidios, que reportan datos similares a ambas fuentes, como Baja California Sur y Guanajuato; mientras que otros como Hidalgo y el Estado de México reportan cifras que discrepan notablemente”.
El INEGI elabora un documento que explica, de manera articulada, todos sus aspectos metodológicos y otro documento que permite la revisión detallada de su base de datos. Dichos documentos son requerimiento básico e indispensable para evaluar la calidad de cualquier fuente estadística; es decir, un requisito necesario para garantizar su confiabilidad.
En cambio, advierte: “No es prudente utilizar las cifras del SESNSP para la toma de decisiones, y se recomienda requerir al SESNSP (órgano desconcentrado de Segob) toda la documentación pertinente”. Agrega que esto “es aplicable a todas las cifras que reporta el SESNSP”.
“Una fuente que no hace públicos todos sus aspectos metodológicos no resulta confiable, aunque sea oficial, porque no permite evaluar la calidad de sus datos”, añade el análisis. Las características metodológicas de ambas fuentes se relacionan con la calidad y la confiabilidad de los datos, puntualiza.
Incluso en el caso del INEGI, el IBD advierte: “Frente a la evidencia recopilada por reporteros y activistas de la sociedad civil sobre fosas clandestinas y personas desaparecidas, es razonable inferir que estas cifras adolecen de problemas no despreciables o significativos de subregistro o subenumeración”.







Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí