Dijo que los datos son una advertencia para tomar medidas, ya que el fenómeno se hace más grave cuando se compara el 20 por ciento más pobre de la población con el 20 por ciento inmediatamente superior en ingresos.
Ello resulta en que la tasa de fecundidad del primer grupo, aunque ha comenzado a bajar en la última década, sigue siendo dos veces mayor que la del segundo.
Significa, dijo, que una niña o niño nacido en un hogar pobre tiende a estar en desventaja al competir por los empleos que podrían ayudarle a salir de la pobreza en la edad adulta.
Asimismo, tiene menos acceso a la educación, está en mayor riesgo de padecer desnutrición y por lo tanto, también se puede enfermar más a menudo.
“No sólo las niñas y los niños serán menos propensos a salir de la pobreza, perpetuando el ciclo ya experimentado por sus padres y abuelos, sino que Latinoamérica no podrá superar sus dificultades económicas”, dijo Calvo-González.Te podría interesar...








Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí