Las grandes masas de alquiler acogieron al heredero de José Murat Casab hacia su designación como candidato oficial para tratar de quitarle la gubernatura a una alianza que de por sí, se desmoronó desde hace seis.
Con todo el sello peñanietero, cara bonita, peinado impecable, con los hijos de los amigos de papi y representante del priismo local de negra historia a su alrededor, Alejandro Murat Hinojosa hizo una ´precampaña que fluctuó entre turismo étnico y gira de “rock star” en la que las tomas del selfie con las fans, develaron con cuanta seriedad se tomó la búsqueda de un cargo de elección popular, por cierto, el más importante para cualquier oaxaqueña o oaxaqueño bien nacidos como es la primera magistratura del estado.
De ahí que el acto faraónico de mirar desde arriba a las y los jodidos de abajo por quienes se subieron a la nube muratista, no tuvo más novedad que el acto heróico de Alejandro Murat para evitar la caída del templete del líder de la moralidad prístas, Manlio Favio Beltrones cuando fue jalado por un grupo de mujeres, de esas que en campaña son indispensables para el acarreo pero luego son molesta y se les da un trato indigno.
Con mangas de camisa y ese estilo de predicador de secta, que en nada son genuinos para las y los oaxaqueños con arraigada su identidad en una cultura milenaria y sabia, Alejandro Murat tuvo su tarde de pasarela entre aplausos y porras pero que muy en el fondo, son solo parte de una de las tantas escenografías que estará protagonizando a lo largo de su campaña.
Por lo que sería ingenuo esperar que después de afianzar legalmente su candidatura, Alejandro Murat pudiera demostrar quíen realmente es, cuando sus acciones, su equipo y sus discursos repetitivos y carentes de sustancia social y humana, dicen lo contrario.
¡Ay Oaxaca de mis amores!Te podría interesar...








Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí