“Pensamos que no se puede ser feliz si no se vive en comunidad, si no se siente la cercanía del otro como memoria antigua del propio ser y, más aún, si no se hacen cosas a su lado”, se detalla en la carta editorial de la revista.
También en la carta editorial se puede leer de dónde viene el nombre de la publicación, se debe a que en “Cuba, a la papaya se le llama fruta bomba, pues usar la primera palabra implicaría decir literalmente vagina. En esta connotación, papaya es un eufemismo que esquiva enunciar la sexualidad del cuerpo femenino pero al mismo tiempo la visibiliza dibujando una metáfora de cómo se puede interactuar con ella: la papaya se come, se chupa, se lame, se saborea; una fruta bomba explota”.
Los involucrados en el proyecto señalan que eligieron esta palabra como nombre porque muestra la relación entre escritura y cuerpo; “el juego de la experiencia donde el lenguaje adquiere otro sentido y puede ser siempre algo más que aquello que nombra directamente”.
“Creemos que cualquier uso del lenguaje, metafórico o no, donde se planteen opiniones y se tome una postura desde un lugar en el mundo, es político. Lo político también recae en el ejercicio de la imaginación como producto del tiempo libre, del ocio y de otras maneras de trabajar y de vivir”.
La presentación de este proyecto será el sábado 18 de noviembre a las 19 horas en el IAGO Alcalá, el acceso es gratuito.Te podría interesar...








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