El presidente de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, dio a conocer que dicha recomendación fue enviada al actual gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa para garantizar la verdad y la justicia en este caso y se castigue a los responsables además de que tanto el Gobierno de Oaxaca como la Comisión de Seguridad Pública, emitan una disculpa pública y se elabore un plan integral para la reparación del daño
En la conferencia de prensa el Ombudsman nacional, explicó que en el operativo implementado por la Policía Federal para desalojar un bloqueo carretero en el estado de Oaxaca, “el cual habría sido promovido por simpatizantes de la Sección 22 de la CNTE, derivó en hechos que implicaron violaciones graves a los derechos humanos, que inclusive afectaron a terceros que no participaban activamente en el bloqueo, incluidos niñas, niños y adolescentes, mujeres y adultos mayores, además de que varias personas perdieron la vida o resultaron heridas como resultado de los hechos de violencia que se presentaron.
En su intervención, el presidente de la CNDH no hizo mención al contexto previo de violencia y a la serie de violaciones a derechos humanos de la ciudadanía oaxaqueña por parte de maestras y maestros de la Sección 22 del Sindicato de Trabajadores de la Educación, los cuales legalmente son funcionarios públicos al servicio del Estado Mexicano y que fueron perpetrados meses antes derivando en los hechos xomo los del 19 de junio en Nochixtlán, en donde ningún docente perdió la vida.
González Pérez indicó que durante doce horas, el operativo “que bien podría considerarse como ejemplo de lo que no deben ser las acciones policiales de esta índole, se registraron 3 enfrentamientos entre civiles y elementos policiales en las poblaciones de Nochixtlán, Huitzo y Hacienda Blanca y Viguera, como consecuencia de los cuales 7 personas perdieron la vida, 453 civiles resultaron con lesiones físicas (45 de ellos por arma de fuego) o sicológicas, así como 106 elementos policiales (4 de los cuáles tuvieron lesiones por arma de fuego).
Señaló que desde el primer momento de tener conocimiento del caso, la CNDH llegó el mismo día al lugar de los hechos para iniciar la investigación minuciosa de la cual detalló se realizaron diversas dirigencias.
“Se llevaron cabo entrevistas a los habitantes de la zona, recabó testimonios de los participantes (tanto civiles como policías) recibió videos y fotografías de los hechos y realizó diversas pruebas técnicas y periciales (tales como la georreferenciación de evidencias en materia de balística, la recreación de la probable trayectoria de proyectiles de arma de fuego y la identificación de daños en inmuebles) manteniendo una presencia constante en la zona que se extendió por siete meses, a efecto de recabar los elementos de convicción necesarios para llegar a la verdad sobre lo sucedido, determinar la existencia de violaciones a los derechos humanos y propiciar que se deslinden las responsabilidades correspondientes”.
Así también expuso las serias irregularidades en protocolos y acción tanto de mandos como de policías durante el operativo y la manera de dilación y omisión que retardaron la realización de la investigación y denunció:
“Después de realizar una investigación que estuvo marcada por la falta de cooperación real y efectiva por parte de las autoridades involucradas en los hechos y de aquellas encargadas de la investigación penal de los mismos, así como por la dificultad para tener un acceso libre a las poblaciones donde se verificaron los enfrentamientos, por la inadecuada preservación de los lugares en que ocurrieron los hechos, así como un indebido resguardo y preservación de diversas evidencias”.
González López expuso que como resultado de meses de indagación se llegó su conclusión con la emisión de la respectiva recomendación que entre sus principales puntos destaca:
“El 19 de junio de 2016 se cometieron violaciones graves a los derechos humanos por parte de elementos de la Policía Federal, Gendarmería, así como de la Secretaría de Seguridad Pública, Policía Estatal y Agencia Estatal de Investigaciones del Estado de Oaxaca, que vulneraron, entre otros derechos, los relativos a la vida, a la libertad, a la integridad y seguridad personal, al principio del interés superior de la niñez, a una vida libre de violencia, al acceso a la justicia, a la verdad, así como a un recurso efectivo”.
Asi también el ombudsman nacional hizo una serie de consideraciones sobre la actuación de los mandos superiores que tuvieron a cargo el operativo:
Un operativo en el que no se realizó una adecuada supervisión de los elementos policiales que intervinieron en el mismo, antes de su inicio y durante su desarrollo, lo cual propició que participara personal sin el adiestramiento y el equipamiento adecuado para el objetivo que se les había encomendado, situación que, entre otros factores, repercutió en el uso excesivo de la fuerza en contra de la población, así como en las lesiones que sufrió el propio personal policial.Te podría interesar...








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