CIMACFoto: César Martínez López[/caption]
A pesar de que no existe un informe nacional y unificado, la defensora destacó que no hay una víctima que no tenga efectos psicosociales, ya sea emocionales, físicos y personales e incluso consecuencias dentro de las organizaciones en su conjunto, como colectivos.
Correa señaló que, ante un asesinato, un caso de feminicidio o de tortura hay efectos de diferente orden, emocional, espiritual y físico, encontrados por organizaciones como Aluna, el Colectivo Contra la Tortura e Impunidad, la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos de las Mujeres, el Comité Cerezo y el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres de Chihuahua.
Para estas organizaciones es necesario exponer que esta problemática no es un tema sólo de salud psiquiátrica o clínica sino un problema de salud estructural que debe ser atendido por el Estado, porque en la mayor parte de los casos son las instituciones quienes cometen los crímenes y provocan estas secuelas.
Organizaciones de Argentina, Colombia, Bolivia y Guatemala, entre otras, sostienen que una violación de esta naturaleza afecta en su conjunto a la sociedad porque causa sufrimiento y dolor. Y consideran que el Estado tiene el objetivo de causar este tipo de daño.
Expusieron que este daño a la salud psicosocial se agrava ante la impunidad y corrupción en los casos de violaciones a Derechos Humanos, y puede estar relacionado con enfermedades como diabetes, cáncer e infartos, con las relaciones en la familia de las víctimas y afectados que normalizan la violencia.
Ante este problema de salud emocional y física, las organizaciones llamaron al Estado mexicano y a los gobiernos de los países de la región a tomar nota y proponer políticas integrales de atención, así como evitar los crímenes que se gestan desde los agentes gubernamentales.
Te podría interesar...








Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí