Refirió lo que decía con acierto el politólogo Guillermo O´Donell, que los autoritarismos son más fáciles de gobernar que las democracias, puesto que son precisamente las democracias las que permiten argumentar, construir, discutir, analizar y esto es lo que caracteriza a nuestra Máxima Casa de Estudios, “como una gran escuela de la democracia que da la oportunidad de escuchar todas las voces, posturas políticas e ideológicas, siempre con la idea de que prevalezca el bien común, el interés universitario sobre cualquier grupo en particular, una de las aspiraciones que identificó y soñó el maestro Carreño Vásquez”.
Durante el acto, la Dra. Sandra Zavaleta Herrera, quien fuera compañera de cátedra del ahora extinto universitario compartió su testimonio respecto a su convivencia con el Mtro. Carreño, así como sus proyectos, la visión y los principios que rigieron su actuar.
Por su parte, la Mtra. Mendoza Toro señaló que “veintidós años y aquí estamos, veintidós años y aquí seguimos, con el dolor de permanecer, pero con la satisfacción de continuar.
“…Aquí estamos y nuevamente el espiral de la vida llega a septiembre, mes de temblores, de sismos, de terremotos, quién olvida el del 85, el del 99 y el que sucedido hace unos días. Fue precisamente en septiembre del 95 cuando la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca vivió un verdadero sismo, un lunes 25 a las 15:40 horas, cuando en la explanada de Rectoría asesinaron cobardemente al maestro, al funcionario, al catedrático, a mi compañero de vida”.
Luego, la ex Rectora se dirigió a la comunidad docente y estudiantil para enfatizar que este hecho cimbró a la Universidad para alterar el ambiente de estabilidad que prevalecía, porque los enemigos pensaron que se vendría todo abajo, pero se equivocaron, pues “aquí seguimos y aquí seguiremos, porque los cimientos son fuertes y se mantienen para aportar y para apostar siempre por la educación como el arma más poderosa para transformar al mundo”.
La también Secretaria General de la UABJO invitó, desde la tribuna, “a los verdaderos universitarios a que con su trabajo digno hagan grande a su Universidad, que cumplan el cometido de Nahúm Carreño, pues la institución necesita más que infraestructura y financiamiento, de unión, espíritu universitario y trabajo académico”.
Al final, en el patio central de la Preparatoria número 6, en presencia de la y los hijos del extinto, Viridiana Monserrat, Ángel y Nahúm Carreño Mendoza, se rindió homenaje al académico que fue asesinado el 25 de septiembre de 1995 en la explanada de Rectoría.Te podría interesar...








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