La confianza que los ministros de culto generan entre los laicos facilita, en la mayoría de las ocasiones, abusos en parroquias, seminarios, escuelas y hospitales. “Estas personas se aprovechan de la circunstancia que tienen con sus feligreses pues se supone que la iglesia o culto al que pertenecen, les obliga servir a su comunidad. Y aprovechando esa circunstancia, cometen esos delitos”.
“La finalidad de esta reforma es considerar como agravados los delitos de abuso sexual y violación que llegue a cometer cualquier ministro de culto religioso, para proteger a la sociedad mediante la prevención de nuevos delitos” concluyó.Te podría interesar...








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