Sheila Irais explicó que la idea es encontrar un método que no sea nocivo ni invasivo y que no lastime al animal, por ello está creando “un producto natural, que pueda llegar a controlar un poco la reproducción de los perros”.
En el alimento contemplan el uso de progestinas y andrógenos (hormonas sexuales) que se puedan incluir en la croqueta para inhibir uno o dos celos al año, lo cual no sólo se podría disminuir la población de perros callejeros, sino también solucionar un problema de salud pública. Se estima que todos los días, un perro sin hogar defeca 400 gramos y orina 800 mililitros.
Tan sólo en la ciudad de México, la población canina produce diariamente media tonelada de materia fecal, lo que en suma al año suma 182 toneladas, esto deriva en contagios de enfermedades infecciosas, gastrointestinales, dermatológicas y respiratorias.
La joven estudiante —quien es asesorada por Héctor Serrano, académico de la UAM— explicó que actualmente el proyecto está en etapa experimental, y se investiga cuáles son los efectos colaterales tanto a corto como largo plazo. Esta idea, añadió, surgió debido a que los métodos existentes —por ejemplo, la esterilización quirúrgica o la anticoncepción hormonal— son invasivas o dañan al animal y les causan problemas al como mastitis, biometras, entre otros.Te podría interesar...








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