“Pero este movimiento para la rendición de cuentas sonará hueco si no se aplica al hostigador sexual más poderoso y público de Estados Unidos: el presidente”,” aseguró Greenwald.
Las acusaciones no han provocado ni siquiera una disculpa pública de parte del presidente, quien no sólo no ha aceptado su culpabilidad sino que incluso ha criticado a un senador demócrata, Al Franken, acusado de acoso por tratar de besar y por tocar sin su consentimiento a mujeres.Te podría interesar...








Esta conversación es moderada acorde a las reglas de la comunidad “Ciudadanía Express” . Por favor lee las reglas antes de unirte a ella.
Para revisar las reglas da clic aquí