Explicó que su nombre Ndiya, significa camino en ixcateco, una lengua en riesgo de desaparecer, y además del padrón de intérpretes brinda información sobre la diversidad cultural, lingüística y jurídica de los pueblos indígenas de Oaxaca; así como casos emblemáticos y aspectos de pluralismo jurídico, una perspectiva teórica útil para comprender la existencia de múltiples órdenes jurídicos dentro de un mismo Estado.
En la entidad, según datos estadísticos del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali), de las 364 variantes que se hablan en todo el país 176 se encuentran en Oaxaca, lo que representa un 48 por ciento, lo que implica que para tener a un intérprete de la lengua y la variante adecuada sea un reto fenomenal, reconoció.
Sin embargo, destacó que en ese sentido se han logrado dar avances importantes. “El trabajo que nosotros hacemos desde sociedad civil es coadyuvar en estas condiciones de localizar a los traductores y a la par apoyar en la actualización de los servidores públicos para que tengan mayores elementos al momento de tener enfrente a una persona hablante de una lengua y respeten sus derechos”, dijo.
Durante el taller se analizaron aspectos como Códices, lenguas indígenas y juicios en la época colonial, la diversidad lingüística en el mundo, México y Oaxaca, derechos lingüísticos y derechos humanos y la justicia bilingüe en México, en los que intervinieron como ponentes además del presidente de Cepiadet, las especialistas Zaira Hipólito López y Yásnaya Elena Aguilar Gil.Te podría interesar...








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