Cuando nos ejercitamos, el cerebro produce serotonina, la llamada hormona de la felicidad, pero una rutina de entrenamiento sin descanso, hace que dicha hormona sea producida a gran escala y ya no sólo produzca alegría, sino mucho sueño.
De acuerdo con psicólogos de la Universidad de Tus, Somerville, Estados Unidos, el ejercicio puede generar vigorexia, trastorno del comportamiento, caracterizado por la obsesión por conseguir un cuerpo atlético.
El ejercicio es un hábito saludable, siempre y cuando no implique llevar nuestro cuerpo al límite.Te podría interesar...








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