Oaxaca– En la presentación del estudio “La escuela que queremos. Estado de la Educación en México 2018”, especialistas de Mexicanos Primero reconocieron que si bien ha habido avances con la reforma educativa, la opacidad es un problema que no han podido resolver.
Jennifer O’Donoghue indicó que un ejemplo son los recursos invertidos en la reconstrucción de planteles dañados por los sismos de septiembre.
“Se destaca, en este caso, la falta de transferencia sobre el uso de recursos para mejorar la infraestructura escolar (…) la reconstrucción de más de 16 mil escuelas dañadas en los sismos de septiembre” afirmó.

También, dijo, que no han sido transparentados los recursos invertidos en la compra de equipamiento tecnológico.
Sumó la falta de rendición de cuentas en escuelas y alumnos beneficiados con programas de tecnología, así como la publicación completa de información de la ubicación de plazas y función que desempeñan.
El documento también señala la opacidad en el destino de fondos destinados al gasto corriente, de compensación y de operación. También en los procesos de selección y asignación de supervisores y asesores pedagógicos.
O’Donoghue refirió que la falta de transparencia no da certidumbre del manejo adecuado en los recursos y de que realmente haya carencia de éstos.