

“Es particularmente horrífico que al menos cinco de las víctimas sean menores, tres de ellas muy jóvenes, tan solo de 14 años. Estos crímenes, perpetrados durante cuatro meses en un solo municipio, son indignantes”, comentó Zeid.
Criticó además el lento avance en la investigación y localización de los desaparecidos por parte de las autoridades, que ha llevado a las familias a realizar su propia búsqueda, pese al riesgo que esto conlleva. El trabajo de los familiares ha permitido la recuperación de seis cuerpos hasta la fecha.
“Es extremadamente preocupante que estas desapariciones forzadas se produzcan pocos meses después de la aprobación de la Ley General de Desapariciones… Lo que ha estado sucediendo en Nuevo Laredo es una prueba crucial para verificar si esta nueva Ley representa realmente el cambio que su adopción promete o si las desapariciones forzadas continuarán seguidas de impunidad y falta de reparación a las víctimas”, explicó.
Pese a que la ONU ha señalado 23 desapariciones, organizaciones civiles señalan que el número asciende a más de 40.
Con información de El Financiero