
Lilia TORRENTERA G.
Oaxaca.- Rubén Blades, cautivó los corazones de Oaxaca en un encuentro “en lo oscurito” para entregar un profundo mensaje de humanismo y esperanza a las nuevas generaciones de músicos, independientemente de regalar un magistral concierto con sus icónicas canciones que más 15 mil personas corearon y bailaron para despedir así a la Guelaguetza 2025 en la Alameda de León.
Emocionante encuentro
Con discreción, actitud inherente al compositor de Pedro Navajas. el pasado miércoles 31 de julio, en la histórica Alhóndiga Real de la Ciudad de Oaxaca, Blades protagonizó un encuentro conmovedor con los niños y niñas de la Escuela de Música Infantil “Santa Cecilia”, junto al maestro Roberto Delgado y su Big Band. en un intercambio musical mágico y motivante para invitarlos a continuar el camino de la música desde su talento y desde su corazón para engrandecer a esta banda infantil y juvenil.
Blades, quien celebró su 77 aniversario el 16 de julio pasado, sostuvo una conversación de hora y media con las y los pequeños músicos que con timidez, curiosidad y admiración, le hicieron preguntas sobre su vasta trayectoria artística y su vida personal.

Rubén Video: Blades agradece encuentro
En cada respuesta, el compositor y cantante, con calidez y gran sabiduría, compartió consejos para el día a día a través del devenir de su familia, amigos y su legendaria carrera que inició en las oficinas de correos de la Fania All- Stars y luego por su voz y composiciones, se elevó a la estratósfera de la salsa a nivel mundial.

El Gobernador Salomón Jara Cruz y el Secretario de las Culturas y las Artes, Flavio Sosa Villavicencio, estuvieron presentes en este inusitado encuentro, siendo testigos de la emotividad del momento al recibir -entre aplausos y los emocionados “cuchicheos” infantiles- a Blades quien subió al escenario dispuesto para iniciar este diálogo, pero antes, de dar la espalda a las madres y padres de familia de quienes integran la banda, con gran humidad agradeció:
“Muchas gracias por dejarnos trabajar y estar aquí. México es un sitio que tiene mucho talento y ha sido una gran inspiración para nosotros”, y enumeró alguno nombres de los cantantes más importantes de país como Pedro Infante o Antonio Aguilar y recordó a grandes comediantes mexicanos como Cantinflas, “Resortes” y a los Polivoces que estuvieron presentes en su infancia y juventud allá en su natal Panamá.
Luego, Blades invitó a las niñas y niños a preguntarle, sin reserva todo aquello de lo que quisieran saber de él al expresarles que, “la peor cosa que se puede hacer con el conocimiento es no compartirlo, así como también no aprender de los errores porque nadie es perfecto”.

A lado de Modesta Hernández López, presidenta y representante legal de Armonía Juvenil y Comunidad AC. de la cual depende el proyecto de la Escuela de Iniciación Santa Cecilia, el cantante panameño fue deshilando su historia de vida familiar en un anecdotario para ir dando confianza a aquellos niñas y niñas ávidas de saber lo más posible y que son parte de las nuevas generaciones de este proyecto musical que inició hace 20 años entre un basurero ubicado en la colonia popular Renacimiento de la agencia Vicente Guerrero en Zaachila.
Fueron menos de una decena de preguntas, suficientes para que el ganador de su primer Grammy en 1997 al Mejor Álbum de Salsa por "Tiempos", contestara una a una, a manera de fábula con un pasaje de vida, un reto o conflicto y una moraleja o enseñanza dirigida a su público infantil, y que debido a lo íntimo de lo que ahí se conversó, no sería ético mencionar.
Aunque eso sí, hubo algunas respuestas que pudieron haber calado por su aplomo como el rechazo de Blades a las ideologías y dictaduras de izquierda o derecha; la discriminación, la corrupción y reivindicar su defensa de los derechos humanos y la justicia.
El también abogado en Derecho por la Universidad de Panamá y con una maestría en Derecho Internacional en la Universidad de Harvard, hizo un llamado a las y los pequeños ejecutantes a hacer de la lectura un hábito y a alejarse de las drogas.

Video: Consejos, lectura y música
Blades reafirmó además, su compromiso contestario para continuar cantando y escribiendo canciones que reflejen la vida, la situación social o política de las sociedades como fue con “9 de enero”, su primer poema escrito en su juventud y porque “me gusta poder hablar de cosas que no se decían, pero que era importante para mí, que se discutieran”.
"Yo no escribo para ser popular", sentenció tras recordar que ha padecido la censura de su obra musical, la persecución política y haber sido señalado de “comunista” y radical.
Luego una madre de familia, pidió a Blades que le dedicara una de sus canciones preferidas a la orquesta infantil a lo que el también actor de cine y televisión, con micrófono en mano cantó a capela “Amor y Control”, que recuerda una historia suya cuando su madre Anoland Díaz se encontraba hospitalizada y que se entrelazó con la historia de una familia llamando la atención a su hijo.
Pero además Blades hizo un regalo adicional al anunciar una importante donación a esta orquesta que tiene un gran apoyo desde sus inicios del sacerdote José Rentería.
Concierto sublime
Retomando su Tour Fotografías, Rubén Blades se presentó el pasado jueves 31 de julio en la Alameda de León cerrando en grande -con la interpretación de 23 de sus canciones-, las fiestas de la Guelaguetza 2025 organizadas por el Gobierno de Oaxaca a través de la Secretaría de las Culturas y Artes, y que por primera vez contó con una figura de reconocimiento mundial por su calidad artística y un abierto compromiso político y social, tanto así que para hacer honor al territorio oaxaqueño se colocó una gorra azul con el lema Dios nunca muere como una cortesía personal a las más de 15 mil personas que sea arremolinaron para verlo.

Entre anécdotas en las que recordaba el contexto en que escribió composiciones como Decisiones, Plástico, Ligia Elena, quien tiene en su haber una veintena tan solo en álbumes de recopilación, regaló tres horas de canto a coro y baile con el público oaxaqueño.
Cada canción era un himno que acompañaba a sus fanáticos y fanáticas, por eso los mensajes del también activista panameño por la solidaridad, los recuerdos y la memoria, fueron acentuados en su canción “Prohibido olvidar”.

Otro momento muy emotivo fue el homenaje que a través de su letra, voz y fotografías le dedicó su querido amigo, el puertorriqueño Héctor Lavoe al interpretar “El cantante”.
En términos de realidad política y social, el concierto de Rubén Blades, vino a ser en Oaxaca un recordatorio a la conciencia colectiva, sin que por ello, no se permitiera bailar, amar y disfrutar la vida a través de sus ritmos y letras como “Vale más un guaguancó”, “Todos vuelven”, “Arayure”, “Ojos de perro azul” o su “Pedro Navajas”.

Quizá en estos momentos de tanta criminalidad, feminicidios, vulneración de derechos humanos, violencia y madres buscadoras en México, las canciones “Desapariciones” y “Te estoy buscando América”, nos hicieron falta para corear un ¡Ya basta!


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